El mosquito tigre asiático ( Aedes albopictus ) ha sido identificado en Costa Rica. En el transcurso de este año en diferentes comunidades de la región Huetar Atlántica se han identificado larvas de esta especie de mosquito, confirmado por taxónomos y entomólogos. Su picadura, incluso a través de ropa fina como calcetines, es muy molesta y se produce en las horas del día.
El mosquito tigre se reproduce en sitios o criaderos donde existan pequeñas cantidades de agua, sobre todo si se hallan en lugares sombreados; por ejemplo, jarras, cubos, floreros y otros objetos que contienen agua en jardines con plantas o hierbas abundantes. Es un mosquito totalmente urbano que aprovecha cualquier criadero para su reproducción.
Se trata de una especie invasora originaria del sudeste de Asia, y se ha extendido por África, América y Europa desde 1979 y posteriormente por la zona del Pacífico. Su llegada puede producirse durante el transporte de personas, o de mercancías con restos de agua acumulada como pueden ser neumáticos usados, o plantas ornamentales como es el caso del bambú. Puede ser el vector de dengue, fiebre amarilla y del virus del Nilo Occidental. También, aunque en bajo grado, se le ha identificado como transmisor de la encefalitis equina del este y de la fiebre chikungunya producida por el virus CHIKV; esta última, una fiebre hemorrágica muy similar al dengue.
Difícil erradicación. En los países donde se ha extendido, la lucha para su erradicación resulta difícil y muy costosa; por ello es conveniente actuar lo más precozmente posible sensibilizando a las instituciones y ciudadanía para evitar esta propagación.
Entre las acciones que debemos intensificar están estas:
k Gestionar correctamente el almacenamiento, procesos de transporte y reciclaje de los neumáticos usados.
k Evitar posibles reservorios para la reproducción del mosquito, como recipientes, macetas, latas o cualquier otro utensilio en el que el agua no pueda ser recambiada como mínimo cada semana.
k Recolectar y disponer adecuadamente los residuos sólidos.
Este hallazgo es una amenaza más a la salud del país; sin embargo, gracias a las estrategias implementadas por el Ministerio de Salud que incluyó la creación de un laboratorio de entomología en Mati- na, somos capaces de identificar al enemigo con el suficiente tiempo para poder contrarrestarlo.
El dengue no da tregua y, si bien hemos sido exitosos en su control evitando una epidemia de mayores dimensiones, debemos seguir redoblando esfuerzos para contenerlo y no bajar la guardia, destruyendo criaderos y evitando su propagación. Requerimos seguir avanzando en una cultura de prevención y promoción, estar dos pasos delante de los riesgos sanitarios.