
Un total de 425 personas jóvenes voluntarias, de 75 cantones, cuya edad promedio es 24 años, fueron los y las protagonistas del proyecto Observadores Electorales “Nuestra democracia más viva que nunca”, liderado por la Defensoría de los Habitantes, como entidad acreditada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para los comicios nacionales del domingo 1.° de febrero de 2026.
Costa Rica debe sentirse orgullosa de su contribución al fortalecimiento del sistema democrático. Estuvieron presentes en 298 centros de votación, incluyendo más de 50 hogares de larga estancia para personas adultas mayores y personas con discapacidad, y algunos territorios indígenas. Además, personal de la Defensoría de los Habitantes y del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura realizaron una labor de observación en centros penitenciarios y en el hospital de salud mental.
A partir de una metodología diseñada, reportaron hallazgos en tiempo real con respecto a las condiciones de accesibilidad e inclusión para el ejercicio del voto de poblaciones vulnerables, así como situaciones que fueron comunicadas al TSE para su debida atención, por lo que su involucramiento fue clave en esta jornada de observancia con un enfoque centrado en derechos humanos.
Desde la apertura de los centros de votación, a las 6:00 a. m., hasta su presencia en el escrutinio en casi 300 mesas, las personas jóvenes observaron, reportaron incidencias y colaboraron en esta fiesta cívica electoral.
Este proyecto contó con el apoyo de instituciones aliadas y cooperantes. Es un logro colectivo pues, según datos del TSE, la Defensoría de los Habitantes inscribió a la mayor cantidad de personas observadoras electorales en la historia del país.
Observar las elecciones con una perspectiva de juventud demostró que tenemos una población joven con voz, comprometida, que se involucra, y que ejerce sus derechos políticos de manera activa, por y para Costa Rica.
Como Defensoría de los Habitantes, asumimos el compromiso de sistematizar la información, las buenas prácticas implementadas con las personas jóvenes observadoras electorales, así como emitir las recomendaciones pertinentes al Tribunal Supremo de Elecciones, con la esperanza de sentar las bases de un programa permanente de observación de procesos electorales nacionales y municipales, así como de procesos consultivos a poblaciones tribales y en comunidades del país.
Angie Cruickshank Lambert es defensora de los Habitantes de la República.