Hace 20 años, en la frontera húngara-austriaca, entre Soprón Hungría y St. Margarethen Austria, se realizó el 19 de agosto de 1989, un picnic en donde el muro impenetrable se abriría por tres horas. El Gobierno comunista húngaro, tratando de mejorar relaciones con Austria, decidió dar una apertura simbólica.
La mañana del 19 de agosto, las órdenes eran abrir la frontera por tres horas para que pasaran las delegaciones oficiales que estarían presentes para las ceremonias.
Curiosamente, no llegaron los superiores húngaros ya que estaban de vacaciones en la Unión Soviética. Esa tarde, 600 alemanes de la República Democrática Alemana llegaron al picnic y aprovechando la insólita oportunidad surgió la masa de madres con niños en brazos y las familias enteras corriendo hasta cruzar a Austria y a su libertad.
El guarda húngaro Bela Arpad tomó la decisión de no disparar, recordando las historias de su padre cuando relataba sobre el imperio austro-húngaro. Bela, con cinco guardas más, obedecieron las órdenes, y ya por la tarde cerraron de nuevo la frontera. Muchos miles de alemanes estaban de vacaciones entre Budapest y el lago Balatón, no creyendo posible que se abriera la frontera.
Al día siguiente, la República Democrática Húngara reforzó su frontera de nuevo. Los que lograron su libertad fueron pocos. Pero el impenetrable muro que dividía al mundo entre Este y Oeste, ya señalaba sus profundas fisuras. Masas alemanas carentes de libertad se abalanzaron sobre Hungría para buscar su oportunidad de ser libres.
Grieta insostenible. ¡La pequeña grieta en ese muro fue insostenible y el 11 de setiembre de 1989, el Gobierno húngaro levanta las restricciones migracionales a los alemanes y empieza la estampida en masa hacia Austria!
Era la primera fuga en masa por la frontera desde la fallida revolución húngara de 1956 y aceleró una cadena de eventos que condujo al derrumbamiento de las dictaduras de la región, y al fatídico y odiado Muro de Berlín, que caería por su propio peso en los meses que siguieron.
La decisión tomada al instante por Bela Arpad, un momento decisivo e histórico, en la libertad del hombre, al no frenar la huida con disparos, hoy es celebrado por miles de amantes de la libertad.
El 19 de agosto se conmemora el Picnic Paneuropeo, que fue el comienzo de la caída de los muros del comunismo. Todos los países europeos en ese entonces comunistas, huyeron gozosos del comunismo a la libertad.
“En la vida, hay momentos cuando uno tiene que tomar una decisión. Toda la vida se decide en unos instantes. En mi momento de decisión, yo hice lo correcto”, dice Bela.
Hoy, las cosechadoras de trigo ambulan entre los dos países en donde desaparecieron los soldados armados, dividiendo los satélites soviéticos y los regímenes de facto comunistas.
Hoy, hay nuevos progresistas pseudodemocráticos que intentarán eliminar la libertad. Al final, fallarán porque fue más fuerte la enseñanza y los recuerdos del padre de Bela Arpad que todo el adoctrinamiento comunista de muchos años.