Foros

El país de las filias, las fobias y los bloques irreconciliables

La democracia no puede sostenerse cuando las diferencias políticas convierten a los ciudadanos en enemigos y destruyen la posibilidad de diálogo

EscucharEscuchar
Polarización, confrontación, crisis política, país dividido
El discrepante sigue siendo un interlocutor. Alguien con quien se intercambian ideas y con quien se dialoga. Alguien que merece respeto, por álgida y delicada que sea la controversia. (Shutterstock/Imagen)







Helena María Fonseca Ospina

Helena María Fonseca Ospina

Administradora de Empresas por la Universidad Internacional de las Américas y máster en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra, España. Desde 1996, escribe en Opinión de ‘La Nación’ sobre temas de educación, familia, política y cultura.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.