Alajuela, ubicada en el centro del país, cuenta con innumerables ventajas que la proyectan como la zona más prometedora para construir el modelo de desarrollo integral y sostenible que soñamos.
Su horizonte se abre hacia los dos océanos que se encuentran a menos de hora y media en carro. Dos importantes ríos, el Ciruelas y el Alajuela que acogen a infinidad de afluentes para desembocar juntos en el río Virilla, proporcionan los desfogues necesarios para dar cuenta de las aguas pluviales y servidas de los complejos habitacionales e industriales que se ubiquen en la zona.
El plan regulador, actualmente en revisión, señala potencialidades en distintos ámbitos que, dotados de la infraestructura necesaria, darán un gran impulso al desarrollo nacional.
Fuerte inversión. La fórmula para lograrlo parece simple: invertir con fuerza en la capacitación del recurso humano para que la gente tenga trabajo de calidad, proporcionado por las empresas de alto valor agregado que nos empeñamos en atraer, que ciertamente distribuyen más eficientemente el ingreso que la distribución que aporta la simple agricultura.
El diseño de un plan maestro que racionalice la disposición de aguas pluviales y servidas, que desfoguen en los ríos que rodean el Cantón. Un plan vial integral que optimice el tránsito, de la mano de la recuperación de los derechos de vía y de la dotación de vivienda digna.
El aprovechamiento planificado y sostenible de las aguas limpias que afloran por doquier; la ubicación apropiada de las viviendas, junto con escuelas y transporte público; la seguridad ciudadana y el rescate de la calidad de vida.
Sin embargo, la potencial gallina de los huevos de oro que tenemos en Alajuela fácilmente podría convertirse en un fiasco si la Municipalidad no encuentra eco en el Gobierno de la República.
Hoy nuestras carreteras están invadidas por gente que requiere vivienda y debemos rescatarlas; pero ¿dónde pondremos a esas personas? Los caminos, deshechos por camiones que transportan materiales, no reciben el tratamiento oportuno por falta de recursos económicos. Ignoramos si nuestras políticas del uso del recurso hídrico mantendrán la recarga de los reservorios que requerimos para el futuro.
Recursos y apoyo. El problema reside en que Alajuela requiere planificar y construir la infraestructura, pero carece de recursos, apoyo e información de parte del Gobierno Central.
Varias veces hemos tenido que variar propuestas sobre vialidad, puentes o terminales de buses, porque escuchamos “rumores” de que el Gobierno trazará las rutas por allá o acullá, o hará intercambios en las pistas a la altura de... sin que se nos brinde información solicitada reiteradamente.
Nos han recibido en la Casa Presidencial, pero los ministros, con escasas excepciones, no han estado presentes.
Cinde, Comex, Prugam y alguno que otro presidente ejecutivo han escuchado con interés nuestras inquietudes y nos brindan su apoyo moral, como lo hace igualmente el Incae.
Sin embargo, requerimos que el Gobierno, en su totalidad, comprenda que la zona industrial de Alajuela no es un proyecto local sin importancia, sino una gran oportunidad nacional y que requerimos el compromiso incondicional.
Hoy contamos con la oportunidad de construir en Alajuela lo que hemos soñado por tanto tiempo: un desarrollo integral y sostenible para la presente y las futuras generaciones. No queremos que esa oportunidad nos pase de largo por la falta de compromiso y el exceso de burocracia ineficiente que tenemos en el Estado.