“Un cuidador positivo piensa que el día con su enfermo va a ser mejor; uno negativo piensa que el día va a ser peor; pero uno eficaz se capacita para que cualquier día sea el mejor posible ”.
Usualmente, el cuidador de un paciente de Alzheimer es una mujer mayor de 50 años. Esto indica que son personas de edad las que están sobrellevando las tareas del cuidar a un enfermo, y, aunque esto presenta muchos problemas, es positivo para la calidad de vida del enfermo, que este viva en el ambiente de toda su vida, rodeado por sus pertenencias, familia y seres queridos.
Sin embargo, esta relación cuidador-enfermo presenta ciertos problemas principales:
El paciente presenta:
1 Demencia intensa o profunda.
2 Enfermedad de largo padecimiento.
3 Alucinaciones, delirios y/o confusión.
4 Agresividad, agitación y negativismo.
5 Incontinencia y deambuleo que impiden dormir por la noche.
El cuidador presenta:
1 Mala salud física previa.
2 Soledad y sobrecargo de tareas.
3 Edad avanzada.
4 Ausencia de otra actividad aparte del cuidar.
5 Problemas económicos, que además dificultan el cuido.
6 Ansiedad (nerviosismo, angustia, tensión y estrés).
7 Depresión o síntomas depresivos (tristeza, pesimismo, apatía, angustia, pánico, entre otros).
8 Descuido o abandono personal y hacia otros.
9 Menos interés por actividades que sí importaban antes.
Cuidar al cuidador. Por estas razones, es esencial disminuir los problemas que sufre el cuidador mediante la capacitación. El primer paso del programa de ayuda consiste en que el cuidador reconozca que la necesita. Se debe aceptar que estas reacciones de agotamiento son frecuentes y previsibles en un cuidador.
El cuidador debe evitar olvidarse de sí mismo y ponerse en segundo lugar. El "autosacrificio total" no tiene sentido. El acudir a un profesional (psiquiatra o psicólogo) y asistir a grupos de autoayuda, como asociaciones, es indispensable .
Además, se deben conocer técnicas de relajación. También es de ayuda solicitar información y formación adecuada sobre aspectos de la enfermedad, pues se incrementa el sentimiento de control y de eficacia personal.
El manejo de la relación con el enfermo es importantísimo; el cuidador deberá:
1 Marcarse objetivos reales que sean factibles.
2 Ser capaz de delegar tareas.
3 Mantenerse automotivado.
4 Cuidar los propios descansos y la propia alimentación.
5 Tomarse cada día un tiempo personal.
6 Permitirse un descanso diario o semanal.
7 Realizar ejercicio físico.
8 Evitar el aislamiento.
9 Saber poner un máximo límite a las demandas excesivas del paciente.
10 Expresar a otros las frustraciones, temores o resentimientos.
11 Planificar las actividades de la semana y del día.
12 Establecer prioridades en sus tareas vs. emergencias.
13 Promocionar la independencia del paciente: no haga lo que el enfermo puede todavía hacer.
14 Usar los servicios de respiro temporal o personal contratado.
Usted no está solo, la Asociación Costarricense de Alzheimer está con usted.