El 9 de mayo de 1950, bajo la iniciativa de Jean Monnet, Robert Schuman, Ministro francés de los Asuntos Exteriores, hacía una declaración histórica en el “Salon de l’Horloge” del “Quai d’Orsay”: invitaba a la puesta en común de las producciones francesas y alemanas de carbón y acero, bajo una autoridad internacional. Se considera la “declaración Schuman” como el certificado de nacimiento de la Unión Europea. Se celebra desde 1986. El 9 de mayo se convirtió en un símbolo europeo. El Día de Europa es la ocasión para celebrar actividades y fiestas que acercan a Europa de sus ciudadanos, en las diversas capitales y numerosas ciudades de los 27 Estados miembros.
Espacio único. Más de 50 años después de la firma del Tratado de Roma (en 1957), la Unión Europea constituye hoy un espacio único de casi 500 millones de habitantes, y la primera potencia económica del mundo, que se caracteriza por un alto nivel de protección social y de desarrollo humano. La UE es un espacio dinámico que constantemente adapta sus instituciones, como lo demostró la firma del Tratado de Lisboa, el 13 de diciembre de 2007.
A partir de ahora, la UE estará dotada de la personalidad jurídica, lo que le permitirá concluir acuerdos internacionales en todos los ámbitos. Se elegirá un presidente para un período de dos años y medio, renovable una vez. La UE dispondrá de un ‘alto representante’ de la política extranjera europea, miembro del Consejo de la UE y de la Comisión Europea. Presidirá el Consejo de los asuntos exteriores y dirigirá la política extranjera y de seguridad común de la Unión.
Se clarificará la distribución de las competencias entre la UE y los Estados miembros por el nuevo texto. Los ciudadanos europeos dispondrán de una posibilidad de iniciativa ciudadana (referéndum). El Banco Central Europeo se volverá una institución rentable, tanto como la Comisión, el Consejo, el Parlamento Europeo, el Tribunal de Justicia y el Tribunal de Cuentas Europeo. La lucha contra el cambio climático será tema prioritario en el nuevo tratado, que deberá ser ratificado antes del 1.° de enero del 2009 por los 27 Estados miembros, en previsión de las elecciones europeas de junio del 2009. Ya lo ratificaron once países.
Papel activo y constructivo. Sin embargo, como lo escribió el presidente Nicolas Sarkozy, “para los pueblos, Europa solo será útil si primeramente se muestra capaz de inventar un nuevo crecimiento económico que pueda conservar el medioambiente y limitar el calentamiento global”, o sea, un crecimiento fuerte, pero ahorrador en energía y “sin carbón”. Además, Europa tiene que asumir mejor sus responsabilidades mundiales.
Con sus nuevas instituciones, la Unión Europea debería ser más visible, activa y eficaz. Al ser 27, los países pueden imaginar una política exterior más ambiciosa. Desde este punto de vista, hay que alegrarse de la negociación, ya bien entablada, de un Acuerdo de Asociación con América Central, que atravesaría nuevas etapas entre el 15 y el 17 de mayo en Lima (Perú), durante la Cumbre entre los jefes de Estado y de Gobierno de la UE y de América Latina y del Caribe, así como en Bruselas, en julio. La UE y Francia se alegran del papel activo y particularmente constructivo que desempeña Costa Rica en este acercamiento estratégico entre estos dos conjuntos humanos ligados por la historia.