
La inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que vivimos y trabajamos y ha despertado grandes temores en torno a la pérdida de empleos. Pero también puede generarles grandes beneficios a los adultos mayores.
Durante las vacaciones de Navidad del año pasado, mi hijo me presentó una aplicación de IA para la creación de canciones (suno.com). Gracias a esta herramienta, descubrí una nueva perspectiva e impartí talleres de composición de canciones a adultos mayores en Canadá, Costa Rica y Japón.
En estos talleres, los participantes convierten sus recuerdos en canciones producidas profesionalmente, eligiendo el género musical con el que más se identifican.
Al fusionar experiencias de vida con grabaciones de calidad, los talleres inspiran creatividad y alegría, a la vez que preservan memorias que de otro modo podrían perderse.
Santa Ana, Costa Rica: el pasado a ritmo de ranchera
Mis primeros talleres se llevaron a cabo en el Hogar de Ancianos de Piedades de Santa Ana. Con el apoyo del personal y de voluntarios, 12 adultos mayores costarricenses transformaron sus memorias en canciones utilizando géneros como rancheras, boleros y rock.
El terapeuta ocupacional Kenneth Fuentes destacó: “El hecho de contar y grabar sus historias les brindó una alegría que se prolongó incluso en sus tareas diarias más simples. Muchos expresaron orgullo al aprender a usar herramientas digitales y sus familias quedaron sorprendidas al recibir los enlaces a las canciones”.
Uno de los participantes, Ronald Jiménez, de 88 años, resumió así la experiencia: “Esto es increíble. Ya estoy pensando en más historias que quiero convertir en canciones”.
Estos talleres llamaron la atención del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (Conapam), que reconoció el potencial de usar la composición con IA como herramienta terapéutica y rentable para apoyar a adultos mayores en situación de riesgo, a la vez que de este modo se honran sus historias de vida.
Calgary, Canadá: idioma y música
En Calgary, Canadá, realicé dos talleres con adultos mayores inmigrantes de países como India, Ucrania, China, Afganistán y Cuba. Al componer canciones en inglés, superaron el temor de hablar en público y fortalecieron lazos entre compañeros.
Immigrant Services Calgary comentó: “Su innovador taller de composición con IA dejó una impresión increíble en todos. Verlos tan involucrados fue conmovedor: pasaron bailando, sonriendo e incluso cantando en grupos. El taller hizo más que entretener: inspiró, conectó y elevó el ánimo. Usaremos la lista de canciones en nuestro próximo evento social.
Nagoya, Japón: canciones de memoria y supervivencia
El siguiente taller tuvo lugar el 31 de julio pasado en el Hogar de Adultos Mayores Fuwa Fuwa, en Nagoya, Japón, donde guiamos a varios adultos mayores japoneses para que convirtieran sus recuerdos en canciones.
Entre los participantes estuvo Sukejiro, de 93 años, un sobreviviente del bombardeo atómico de Nagasaki. Él transformó sus reflexiones del periodo de posguerra en una sentida canción de blues, creando un testimonio profundamente personal y conmovedor.
La directora del centro Fuwa Fuwa comentó sobre la experiencia: “Las familias de los residentes fueron invitadas a escuchar las canciones, lo que generó momentos poco comunes de emoción compartida. Para los residentes y el personal, era la primera vez que vivían la experiencia de crear y producir canciones. Los participantes estuvieron profundamente conmovidos y quienes observaron también estaban muy impactados. Las familias pudieron oír las canciones junto a ellos”.
En ocasiones, cierro los talleres reproduciendo, a buen volumen, una de las nuevas canciones de los participantes, combinada con alguno de mis géneros favoritos como el new wave o el post-punk. Esto siempre provoca risas y movimiento.
En Nagoya, un adulto mayor de 98 años participó desde su cama, levantando los brazos rítmicamente al contagioso ritmo del new wave. Un miembro del personal de cuido me comentó que era la primera vez que lo veía hacer eso.
Puente generacional y cultural
Aunque los entornos culturales, los idiomas y los géneros musicales variaron (desde rancheras hasta blues), el resultado fue siempre el mismo: los adultos mayores abrazaron la oportunidad de compartir sus historias a través de la música.
He visto cómo estos talleres estimulan la memoria y elevan el ánimo. Funcionan como un puente cultural, enlazando generaciones e idiomas, y ofrecen a los adultos mayores una poderosa herramienta de expresión que enriquece su calidad de vida. Incluso, grabé un álbum de canciones con mi padre de 93 años, inspirado en sus escritos familiares.
Mirando al futuro
En noviembre, estaré en Canadá ofreciendo más talleres musicales con la organización sin fines de lucro VOICE. Asimismo, continuaré con esta labor en Costa Rica, tanto en bibliotecas como en hogares de adultos mayores.
Quiero agradecer a quienes han apoyado esta iniciativa hasta ahora. Un reconocimiento especial a la hermana Inés Arias, la hermana Milena Vanegas, Kenneth Fuentes, Juan Mora, Scott Matheson, Oksana Dmytriv, Azumi Iwasaki, Changmi Moon y Mayumi Nagaoka.
bcallowconsulting@gmail.com
Bruce Callow es profesor, autor y músico canadiense radicado en Costa Rica.
