Foros

Bukele en San José: el símbolo importado

Invitar a Bukele permite al oficialismo ensayar un atajo comunicacional: asociarse, aunque sea por una fotografía, con un presidente que ha logrado reducir los homicidios en su país. Pero la seguridad no se construye con símbolos importados

12/11/2024, Alajuela, Cárcel La Reforma, visita de el presidente Rodrigo Chaves junto con el presidente de El Salvador Nayib Bukele.
En noviembre de 2024, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, visitó la cárcel La Reforma en compañía del mandatario costarricense, Rodrigo Chaves. Jose Cordero
12/11/2024, Alajuela, Cárcel La Reforma, visita de el presidente Rodrigo Chaves junto con el presidente de El Salvador Nayib Bukele.
En noviembre de 2024, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, visitó la cárcel La Reforma en compañía del mandatario costarricense, Rodrigo Chaves. (Jose Cordero)

La visita del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, a Costa Rica en cuya agenda figuró un recorrido por el centro penal La Reforma no puede entenderse como un acto técnico ni como cooperación penitenciaria neutral. Es, ante todo, un gesto político cargado de simbolismo. Como ocurre con los símbolos importados, dice menos sobre la obra anunciada y más sobre las carencias que se intenta disimular.

Bukele llega precedido por un expediente público que no admite simplificaciones: concentración del poder y debilitamiento de la institucionalidad democrática; uso prolongado del estado de excepción con denuncias de violaciones a los derechos humanos; hostigamiento a la prensa crítica; tensiones con gobiernos y organismos internacionales, y sospechas –negadas por él– de pactos con estructuras criminales. No son rumores ni exageraciones ideológicas, sino señalamientos documentados por organizaciones internacionales, tribunales y medios.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌