Aún hay juecesen San José

 Hay que tenermucho cuidadocon losdespropósitos

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En algunas facultades de Derecho se cuenta la historia de un rey de Prusia que construyó su palacio en las cercanías de un molino cuyas astas perturbaban el silencio de la construcción, lo que provocó la molestia del soberano, y la orden de derribar el molino. El molinero, que tuvo que enfrentarse con el monarca, pronunció la célebre frase: “Majestad, aún hay jueces en Berlín”.








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