A partir del 8 de diciembre, los partidos Social Demócrata (SPD, rojo), Liberal Democrático (FDP, amarillo) y los Verdes, formarán una inédita coalición gubernamental federal en Alemania. La cual, debido a la combinación de sus colores representativos, ha sido llamada por propios y extraños como semáforo. Dicha asociación exhibe una serie de facetas interesantes a tomar en cuenta, como pauta de realismo político, motivación para asumir retos complejos y una forma novedosa de consensuar mentalidades y aptitudes muy diversas. Veamos algunos ejemplos.
Es lógico preguntarse: ¿Cómo socialistas, liberales y ecologistas pudieron llegar a un acuerdo para gobernar juntos? Una de las razones fue su mayor crecimiento electoral respecto al 2017, aunando a la preferencia ciudadana por dicha combinación. De esta manera, acordaron realizar negociaciones conjuntas, generando la denominada Alianza para la Libertad, Justicia y Sostenibilidad. Fruto de una escucha seria y reverente entre individuos de tres diferentes canteras políticas, inmersos en discusiones intensas, pero respetuosas y finitas; en las que antepusieron la urgencia y la coyuntura actual, al ego partidario.
En sus palabras: “Si logramos hacer cosas juntos, empujando hacia adelante, esto puede enviar una señal alentadora a la sociedad: que la cohesión y el progreso también se pueden lograr con diferentes perspectivas”. De hecho, la presentación de este convenio a cargo de los jefes partidarios evidenció entusiasmo, organización y armonía, a tal grado que “solo les faltó besarse”, afirmaba un periodista.
LEA MÁS: Alemania está a un paso de concluir la coalición de gobierno
Metas concretas. El documento del pacto tripartito de 177 páginas y fraccionado en nueve capítulos, no esconde imbricadas y rebuscadas frases, sino planteamientos concretos susceptibles de verificación. Este formato de lenguaje directo es significativo, para evidenciar claridad, robustez y credibilidad de los planteamientos expuestos, dado el escepticismo generado al concurrir en el poder, visiones catalogadas, según los mismos involucrados, como muy heterogéneas.
Al inicio de las conversaciones preliminares, la dirigencia partidaria solicitó a los miembros de las agrupaciones políticas: confianza, paciencia y creer en los negociadores, con el ruego especial de no difundir detalles de lo discutido en ningún medio, incluyendo las redes sociales, hasta que hubiese concluido el arreglo de gobierno.
Esta táctica contempló seguridad y disciplina de los participantes, para mantener la discreción y evitar filtraciones. Posición entonces paradójica, tomando en cuenta que una de las metas esenciales propuesta, es justamente incrementar fuertemente la digitalización de la administración y, consecuentemente, la comunicación electrónica.
LEA MÁS: Merkel felicita a Scholz por el ‘éxito electoral’ de los socialdemócratas

Ciencia e investigación. El novel gobierno germano ve en la innovación, investigación y desarrollo, herramientas para alcanzar mayores niveles de competitividad, progreso, prosperidad, salud, sostenibilidad ambiental y reducción del calentamiento global, entre otros.
Así, se prevé elevar el porcentaje del producto interno bruto (PIB) dedicado a I+D de un 3,17% a un 3,5%, constituyéndose en el más elevado de Europa.
Según indica el manuscrito mencionado: “La libertad de ciencia e investigación son la clave para las ideas creativas, que contribuyen a enfrentar los grandes desafíos de nuestro tiempo”.
Así, dentro de su estrategia de investigar pensando en el futuro, indican seis campos medulares, uno de ellos, sería un moderno sistema de salud, empleando las oportunidades de procesos biotecnológicos y proporcionándole un fuerte apoyo al progreso científico y empresarial de la biotecnología, para que la nación alemana se convierta en un referente global de esa disciplina. Posición con una lectura precisa de la realidad actual y un cambio de postura significativo del Partido de los Verdes.
Desde luego, no se puede transferir realidades hacia nuestro pequeño país, de otro, con un régimen parlamentario, ubicado como la cuarta economía mundial y primera europea. ¿En qué puede entonces ayudarnos esta novedad política teutona? Bueno, en priorizar el esfuerzo del diálogo y la negociación, basado en el respeto mutuo, para poder superar el creciente multipartidismo de la Asamblea Legislativa.
Se necesita valor, visión, humildad y responsabilidad; valores cuya ausencia es cada vez más notoria, en buena parte de los actuales líderes costarricenses.
El autor es investigador del TEC.