La Gestión Integral de Residuos (GIR) es el “Conjunto articulado e interrelacionado de acciones regulatorias, operativas, financieras, administrativas, educativas, de planificación, monitoreo y evaluación para el manejo de los residuos, desde su generación hasta la disposición final”. Así lo define el proyecto de “Ley para la Gestión Integral de Residuos”.
Cambio de paradigma. La idea de que los residuos en Costa Rica signifiquen un reto y un potencial, es un pilar fundamental para realizar un cambio de paradigma cuando nos referimos a este tema. Recordemos que los mejores residuos son siempre aquellos que no se generan, pero resulta una realidad constante en nuestro país.
El Ministerio de Salud y el Programa para la Competitividad y el Medio Ambiente han indicado que para el año 2006 se estimaba que se generaban 3.784 toneladas de residuos ordinarios (o municipales) por día en Costa Rica, lo que equivale a un aumento de 2,7 veces lo que se producía en 1991. En cantones urbanos se generan 1,1 kilogramos de residuos por persona por día. De esos residuos aproximadamente un 55% corresponde a residuos orgánicos, 15,5%, a papel y cartón y 11,5%, a plásticos.
El manejo inadecuado de los residuos constituye, sin duda, uno de los principales problemas ambientales que enfrentamos los ciudadanos. Ejemplo de lo anterior, 34 de las 81 municipalidades utilizan rellenos sanitarios que funcionan de manera regulada, el resto lo hace en vertederos controlados o botaderos a cielo abierto. En el país 5 rellenos sanitarios operan legalmente, de los cuales solamente uno es operado por una municipalidad.
Por ello resulta de vital importancia impulsar la discusión de esta iniciativa de Ley en el Plenario Legislativo.
Virtudes de la iniciativa. Las razones:
k Busca fortalecer las acciones para “valorizar” los residuos, recuperando su valor material, económico o energético y también evitar que su inadecuado manejo impacte los ecosistemas, contamine el agua, el suelo y el aire y contribuya con ello, al cambio climático.
k Pretende fomentar el desarrollo de mercados de subproductos, materiales valorizables, de forma tal que se creen flujos de materiales y encadenamientos entre empresas, lo que para una empresa es un residuo para otra puede ser una materia prima.
k Impulsa el desarrollo de mercados para los productos reciclados, reciclables y biodegradables de modo que sean más accesibles.
k Procura que el tema de “compras verdes” en las instituciones de la administración pública, empresas públicas y municipalidades sea una realidad. El Estado es uno de los más grandes consumidores en el país, por lo que debe ser un ejemplo en este tema, por lo que debe adquirir bienes y servicios que utilicen materias amigables con el ambiente y generen pocos residuos.
k Intenta crear en la educación ambiental, desde nuestros hogares, lugares de trabajo, centros de enseñanza, con la separación de los residuos en la fuente y la clasificación de los mismos, con el fin de apartar los residuos y llevar estos a los centros de recepción de materiales para su valorización.
k Definición clara de la rectoría en este tema que incluye la dirección, monitoreo, evaluación y control, bajo la responsabilidad del Ministerio de Salud.
k Crea incentivos para las empresas, establece en la legislación el concepto de responsabilidad extendida del productor para promover el mejoramiento total del ciclo de vida de los productos, por medio de la extensión de la responsabilidad del productor o importador en las etapas de los bienes que colocan en el mercado.
Estos son algunas de las virtudes de esta iniciativa, pero un hecho fundamental en este tema lo constituye el cambio de paradigma. Debemos cambiar el concepto y término de basura o desecho por el de “residuo” a fin de reconocer, que estos tienen un valor intrínseco, que no podemos desaprovechar enterrándolos o depositándolos inadecuadamente. Por ello los invito a ser parte de este cambio, apoyemos el proyecto de Ley para la Gestión Integral de Residuos.