
El 24 de agosto, Ucrania celebra el Día de la Independencia. Esta fecha, que históricamente constituye un tiempo de conmemoración y afirmación de la identidad nacional, adquiere hoy una dimensión que sobrepasa con creces las fronteras de nuestra nación.
En esta jornada, no solo celebramos el aniversario de un Estado soberano, sino un recordatorio cotidiano para el mundo entero sobre el precio de la libertad y la inquebrantable determinación del pueblo ucraniano de forjar su propio destino: cómo vivir, qué alianzas forjar y con qué naciones consolidar asociaciones estratégicas. En ello radica, en esencia, la naturaleza misma de la independencia.
Desde el inicio de la guerra injusta e injustificada que Rusia desató en 2014 con la ocupación temporal e ilegal de la República Autónoma de Crimea, continuada luego con la sangrienta invasión a gran escala el 24 de febrero de 2022, Ucrania no solo defiende su territorio, su cultura y a su gente. Defiende también los principios fundamentales del derecho internacional que garantizan la coexistencia pacífica de las naciones del mundo.
Constatamos que la totalidad del mundo democrático permanece a nuestro lado, pues esta guerra no constituye únicamente una agresión contra Ucrania, sino un embate contra los cimientos mismos del orden jurídico internacional.
Ucrania recibe una contundente asistencia de sus aliados y socios. Rusia, por su parte, ha quedado sumida en un aislamiento casi absoluto y sus recursos se agotan progresivamente.
Es precisamente por ello que hoy, en estrecha unión con nuestros socios, debemos actuar con aún mayor determinación, aunando esfuerzos: aislar categóricamente a los terroristas en los foros internacionales, garantizar el estricto cumplimiento del régimen de sanciones y cesar por completo el comercio con ellos.
De no proceder de esta manera, se concede plena impunidad a la arbitrariedad de cualquier dictador, ya sea en Moscú o en Managua. Solo mediante el esfuerzo conjunto seremos capaces de frenar el mal y el caos, obligando a los tiranos a acatar la ley.
Deseo destacar de manera especial que en esta causa contamos con el respaldo de nuestros verdaderos amigos de América Latina. Hoy se alza con fuerza la voz de las naciones latinoamericanas hermanas que votan favorablemente las resoluciones sobre Ucrania, manifiestan su apoyo en foros internacionales e integran coaliciones globales por la paz.
En este sentido, me complace profundamente reconocer que la República de Costa Rica ha sido un país que ha respaldado a Ucrania de manera incondicional e invariable desde los primeros días de la guerra a gran escala.

Por consiguiente, en este día tan significativo para cada ucraniano, deseo dirigirme directamente al Gobierno y al pueblo de Costa Rica para expresarles nuestra más sincera gratitud. La evolución de los vínculos entre Ucrania y Costa Rica demuestra que la verdadera cercanía entre las naciones no se mide por la distancia geográfica, sino por la comunión en los más altos valores.
Costa Rica, reconocida globalmente como un faro de paz, democracia y respeto irrestricto a los derechos humanos, ha mantenido una postura ejemplar e histórica. Agradecemos profundamente al Gobierno de Costa Rica su firme posicionamiento en favor de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
Costa Rica respalda activamente las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas que exigen el cese de las hostilidades, el retiro del contingente militar ruso de la totalidad del territorio de Ucrania –incluida Crimea–, así como el pleno respeto a las fronteras ucranianas internacionalmente reconocidas.
Asimismo, es imperativo resaltar un pilar fundamental de nuestra cooperación actual: la protección a los sectores más vulnerables y que más sufren el impacto de la guerra: la niñez. En 2023, Costa Rica se convirtió en el primer país de la región de América Latina y el Caribe en incorporarse a los trabajos de la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos, en la cual continúa participando activamente.
Estos esfuerzos humanitarios internacionales conjuntos, de vital trascendencia para nuestra nación, están orientados al rescate de los menores deportados ilegalmente por Rusia y a su posterior reunificación familiar. La solidaridad costarricense en esta causa resuena profundamente con la tradición humanista que define a su nación, demostrando que su defensa de la justicia trasciende toda frontera.
Recientemente, hemos recibido otra señal elocuente por parte del Gobierno de Costa Rica al posicionarse entre los primeros 14 Estados en confirmar públicamente su intención de adherirse al Acuerdo Parcial Ampliado relativo al Tribunal Especial.
Esto significa que la justicia se convierte en una causa compartida entre aquellas naciones que poseen la valentía moral de llamar al mal por su nombre y actuar en consecuencia. Es por ello que impulsamos el Tribunal Especial para el crimen de agresión contra Ucrania; es por ello que documentamos cada crimen y trabajamos para que cada responsable sea plenamente identificado y sancionado.
Estoy seguro de que nuestras naciones comparten la convicción de que la razón debe prevalecer sobre la fuerza y que la libertad de cada pueblo constituye la base indiscutible de la estabilidad global. Así se ratificó durante la reciente conversación telefónica entre los mandatarios de nuestros países, en la cual el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, y la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, refrendaron la voluntad común de profundizar aún más la cooperación bilateral.
Dicho diálogo evidenció, asimismo, el vasto potencial existente para el desarrollo de una asociación práctica y mutuamente beneficiosa en un amplio abanico de ámbitos: desde la cooperación económica y humanitaria hasta la interacción técnico-militar. Se acordó que nuestros equipos continuarán el trabajo sustantivo en áreas y proyectos concretos capaces de brindar resultados tangibles para ambos pueblos.
Será un honor extraordinario para nosotros recibir a la presidenta Laura Fernández Delgado en Kiev, en respuesta a la invitación extendida por el presidente Zelenski. Tengo la certeza de que dicha visita constituirá un hito fundamental en el desarrollo de las relaciones ucraniano-costarricenses y otorgará un renovado impulso a nuestro diálogo político y a la cooperación práctica.
Al mismo tiempo, Ucrania mantiene la firme determinación de fortalecer sistemáticamente sus vínculos no solo con Costa Rica, sino con toda la región de América Latina y el Caribe en su conjunto.
Aspiramos a una presencia más activa de Ucrania en la región, a una mayor comprensión mutua y a la conformación de nuevas alianzas cimentadas en valores compartidos y respeto recíproco.
En este propósito, confiamos plenamente en el respaldo de Costa Rica como socio confiable y como nación cuya autoridad regional se funda en su coherente compromiso con la democracia y el derecho internacional.
En este 35.° aniversario del restablecimiento de nuestra independencia, tengo el honor de ratificar la plena disposición de nuestro Gobierno a continuar fortaleciendo los lazos de amistad, cooperación y entendimiento que unen a nuestros Estados.
¡Que la amistad entre Ucrania y Costa Rica perdure y prospere!
¡Gloria a Ucrania! ¡Viva Costa Rica!
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Ihor Zhovkva es jefe adjunto de la Oficina del presidente de Ucrania.