Como ministro de Ciencia y Tecnología, me permito exigir a la Junta Directiva representada en su persona una explicación clara y precisa sobre la situación actual de la telefonía móvil GSM y TDMA pues hay innumerables quejas y denuncias sobre su falta de operabilidad.
No omito manifestarle que, en mi oficio REF: DM-529-02, con fecha 12 de noviembre del 2002, le solicité dar un período mayor de espera en la compra de 600.000 líneas GSM para evaluar la conveniencia de que el país se definiera por esta tecnología.
Precisamente esta solicitud fue presentada a mi despacho por la Asociación Nacional de Técnicos y Trabajadores de la Energía y las Telecomunicaciones (ANTTEC), mediante copia de carta dirigida a mi persona Ref: ANTTEC250-02, con fecha 12 de noviembre del 2002 y por técnicos, científicos y conocedores del tema. Dichas solicitudes no fueron contestadas por ustedes. Además, se planteó en múltiples foros y discusiones la necesidad de probar con las primeras 400.000 líneas de GSM su eficiencia y determinar para su corrección los problemas técnicos que podrían aparecer con un nuevo sistema que se implementaba en nuestro país.
Preguntas al ICE. La Academia Nacional de Ciencias, en su oficio ANC-124-2002 del 11 de diciembre, dirigido al señor contralor general de la República y campo pagado publicado el 13 de diciembre del 2002 en el periódico La Nación, señalan claramente la necesidad de haber tenido un debate nacional para analizar las opciones tecnológicas existentes y optar por la mejor para Costa Rica.
A pesar de todas estas solicitudes de prudencia, la Junta Directiva tomó la decisión de proceder sin ni siquiera contestar las excitativas planteadas. ¿Acaso el ICE no previó estos fallos? ¿Por qué algunos servicios GSM no ha sido lo suficientemente efectivos si, como ustedes lo han señalado, esta tecnología es la más aplicada en el mundo?
¿Se está pagando el alquiler por las 400.000 líneas licitadas a pesar de que no funcionen? ¿Se le está cobrando al usuario por un servicio que no es funcional? ¿Se está considerando “voz sobre IP” como una alternativa de excelencia técnica y de costo inferior a la telefonía nacional? De ser así, deberá impulsarse y no atrasarse más el proyecto de Red Avanzada de Internet.
Y la pregunta más pertinente: ¿qué va a suceder con las 600.000 líneas GSM que han sido licitadas recientemente y por qué la urgencia de adquirir esas 600.000 líneas más sin haber experimentado con las 400.000 líneas adquiridas previamente? Es necesario que los niveles superiores del ICE aclaren a la opinión pública estas interrogantes y que se expliquen las decisiones de esta Junta Directiva en un tema de vital importancia para el desarrollo del país, que tiene un costo económico también trascendental.