Opinión

Entre la magia y la razón

Entre los políticos peruanos, no ha habido ninguno que haya aprovechado mejor para su subida y eventual retorno al poder esa naturaleza presentista que con frecuencia asume entre nosotros la vida política, que Alan García

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El Perú acaba de celebrar sus primeras elecciones libres, luego de once años, con un rechazo frontal a todo lo que encarnó el régimen anterior. El candidato presidencial y las listas parlamentarias que defendían el legado autoritario y cleptómano de Fujimori y Montesinos se desintegraron en las ánforas, alcanzando porcentajes insignificantes que apenas superan el 1% del total. ¿Qué mejor prueba del colosal fraude con el que la dictadura pretendió arrebatarle la victoria al candidato de la oposición, Alejandro Toledo, en las elecciones de abril pasado? Como ninguno de los aspirantes a la Presidencia alcanzó la mitad más uno de los votos válidos, habrá una segunda vuelta, en la tercera semana de mayo, entre Toledo y Alan García, el expresidente aprista (1985-1990), la gran sorpresa de esta justa electoral.








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