Whalewatch, un grupo de más de 140 organizaciones no gubernamentales en 55 países (www.whalewatch.org), ma-nifiesta su oposición a la reanudación de la cacería comercial de ballenas por parte de Islandia.
Asimismo, expresa su preocupación por el hecho de que las treinta ballenas minke (Balaenoptera acutorostrata) y las nueve rorcuales comunes (Balaenoptera physalus), blanco de esta nueva operación de cacería comercial islandesa, sufrirían una muerte prolonga-da y dolorosa.
Whalewatch ha recopilado amplia información científica, la cual prueba que no existe forma humanitaria de matar una ballena en alta mar.
Trauma y muerte. Al usar arpones explosivos, la intención de los balleneros es aniquilar a los animales detonando una granada en la cabeza o el tórax, lo cual genera trauma y después la muerte.
Sin embargo, factores como la visibilidad, el estado del mar, el movimiento de la nave y la puntería imposibilitan un solo tiro letal.
Datos reportados por Japón a la Comisión Ballenera Internacional (CBI) indican que solo 40% de las ballenas mueren de forma inmediata al detonar la granada.
Otros métodos secundarios pueden incluir el uso de arpones explosivos adicionales o disparos de rifles.
Se ha reportado que algunas ballenas tardan más de una hora en morir y se ha observado a las ballenas víctimas de la cacería japonesa fallecer ahogadas o por asfixia.
Los detalles exactos de los métodos de matanza de Islandia son desconocidos pues dicho país se ha rehusado a proveerlos a la CBI.
Asimismo, todo parece indicar que Islandia no ha adaptado su equipo de cacería para la ballena rorcual común, que es casi 12 veces más pesada que la minke.
Crueldad innecesaria. Aspectos anatómicos –como tamaño, grosor de la capa de grasa, estructura ósea y ubicación de órganos vitales– difieren entre ambas especies e influyen considerablemente en la eficacia de un método particular de matanza, incluida la trayectoria del arpón a través del cuerpo.
Al no considerar esos factores específicos de cada especie, se estaría prolongando el tiempo que tardan las ballenas de mayor tamaño en morir.
El gobierno de Islandia inflige crueldad innecesaria a las ballenas.
La coalición Whalewatch insta vehementemente a que se detenga todas las operaciones de cacería de ballenas de inmediato.