Hoy celebramos en Alajuela un acto recordatorio en honor de don Eloy Alfaro, insigne presidente ecuatoriano, quien vivió exiliado en Alajuela con su madre. Este año se cumplen 111 años del movimiento por la instauración de los principios liberales en Ecuador, liderado por el general Alfaro, ideal soñado y gestado en parte en Alajuela, que creó un vínculo indisoluble entre Ecuador y Costa Rica. La Municipalidad y su Embajada se han unido para recordarlo con motivo del Día Nacional del Ecuador.
Alajuela le había rendido homenaje en 1939 con un monumento en el Parque Palmares, cuya placa decía: "En esta ciudad vivió Eloy Alfaro, estadista y héroe que combatió por la hegemonía del Liberalismo, fue gobernante de su patria, Ecuador, y glorificó el nombre de Alajuela". Se colocó, además, su retrato en el Salón de Actos de la Escuela Ascensión Esquivel.
Don José Eloy Alfaro Delgado, Héroe Nacional del Ecuador, nació en Montecristi, Manabí, el 25 de junio de 1842. Su educación fue modesta y la alternó con viajes comerciales al exterior por ser hijo de un comerciante español exportador de sombreros de toquilla.
Muy joven ingresó al ejército, donde se distinguió por su dedicación al estudio. Lo definen como un hombre dotado de un temperamento férreo, pero a la vez bondadoso; incansable y tenaz revolucionario, padre ejemplar, magnánimo con los amigos y desgraciados, de sangre rebelde y espíritu visionario.
En una de sus gestas, en 1884, adquirió el buque "Alajuela" para trasladarse y llevar armas al Ecuador, pero la empresa fracasó y el casco del barco quedó en la playa de Jaramijo. El triunfo culminó el 5 de junio de 1895, después de 31 años de lucha, iniciada a los 22 años.
Tras sus luchas, el "Águila Roja", como se lo apodó de joven, se transformó en el gran "Viejo Luchador". Vivió en el exilio en Panamá, Costa Rica, Nicaragua y Perú. Viajó por Chile, Argentina, Venezuela y Estados Unidos en busca de financiamiento para su causa.
Paradigma. Don Eloy fue presidente del Ecuador de 1895 a 1901 y de 1906 a 1911. En sus administraciones se declaró la educación primaria obligatoria, gratuita y universal, y se estableció la educación secundaria. Impulsó la educación con la creación de escuelas, colegios, escuelas de artes y oficios y comerciales, colegios normales, militares y de música, liceos y talleres.
Creó la Escuela de Telégrafos y el Colegio Militar, que hoy lleva su nombre, con el deseo de "civilizar al militarismo ignorante que había corrompido hasta entonces la época republicana", según lo apunta Benjamín Carrión en su obra Alfaro, paradigma del ser ecuatoriano .
En el ensayo Eloy Alfaro, el personaje del siglo , Raúl Falcón destaca que don Eloy modernizó las instituciones ecuatorianas, realizó la titánica construcción del ferrocarril andino, obra de gran envergadura y sin comparación en América Latina para su época, instrumento de unidad nacional y que integró a Quito con Guayaquil. Esta monumental obra, fuente de orgullo nacional, se inició en 1897 y se inauguró en 1908.
Asimismo, incorporó a la mujer a la vida pública, abolió algunas contribuciones de los pueblos indígenas, construyó carreteras importantes y edificios públicos, realizó obras de infraestructura sanitarias e higiénicas en Quito y Guayaquil.
Mejoró la recaudación fiscal, impulsó la protección de la raza indígena y la organización de la enseñanza universitaria, implantó el laicismo y eliminó los privilegios militares y eclesiásticos.
Pese a la magnitud de su obra, fue inmolado el 28 de enero de 1912 en el parque El Ejido de Quito.
Al anunciar la trágica muerte de don Eloy, el diario costarricense La Opinión comentó: "Los alajuelenses tenemos un orgullo, cual ha sido el haber dado hospitalidad en nuestros lares al patriota ecuatoriano, al liberal convencido. Si Eloy Alfaro ha muerto, el Universo no ha perdido un hombre: ha perdido una figura que reaparecerá, con los tiempos, gallarda y fúlgida en las páginas de la historia".
El nombre de Eloy Alfaro como líder latinoamericano -resume Falcón- "está presente en la historia de Centroamérica, de Colombia, de Venezuela, de Cuba, de España, donde subsisten monumentos erigidos en su honor. Aun el martirio engrandece su figura. Eloy Alfaro es, sin duda, la máxima figura de la historia republicana del Ecuador e incuestionablemente el más destacado personaje de este siglo".