Como es mi costumbre, leí con mucha atención la Página Quince del 29 de diciembre y encontré un nuevo artículo de Antonio Barrios Oviedo, titulado “El triunfo del mal”.
El artículo toca un tema muy importante y válido de discusión, sobre las tragedias que ocurren en África hoy. Pero lo que más me llamó la atención fue la frase final del artículo que dice: "Desafortunadamente, hay otras masacres sin resolver, cometidas por Estados genocidas en Jenin, Sudán, Camboya, Etiopía, Somalia y Sudáfrica".
No se qué masacre ocurrió últimamente en Sudáfrica y no me corresponde el tema, pero lamentablemente fue mencionada Jenin y una implícita referencia al Estado de Israel como Estado genocida.
La masacre "sin resolver" de Jenin, como la llama el señor Barrios Oviedo, fue investigada en profundidad por una Comisión especial de las Naciones Unidas y el resultado fue que, en un enfrentamiento militar en Jenin, murieron 52 palestinos y 23 israelíes. (Informe del Secretario General de las Naciones Unidas publicado el 1.° de agosto del 2002, Documento SG/2077). Con todo el dolor por la pérdida de vidas humanas en cualquier lado, es difícil de comparar con 1 millón de muertos en Ruanda o miles y miles de muertos en Sudán.
Lamentablemente no es la primera vez que el señor Barrios distorsiona la realidad por razones que aún no puedo comprender, pero lo más lamentable es que está difundiendo sus afirmaciones en un periódico distinguido y en una universidad distinguida.
El ministro de Propaganda de Hitler, Goebels, dijo en los tiempos de la II Guerra Mundial: “Mienta, mienta, al final algo queda”. Este es el verdadero triunfo del mal.