El sector turístico nacional, representado por la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), sus seis cámaras sectoriales, la asociación de profesionales en la materia y otros grupos directamente vinculados con la actividad, ha manifestado su apoyo a la ratificación del TLC en el referendo del 7 de octubre. Al hacerlo, esas organizaciones no solo han puesto de manifiesto una actitud de responsabilidad hacia el país y sus habitantes, también han aportado argumentos de gran peso, que deben ser atendidos con gran seriedad por todos.
Como punto de partida, debemos recordar la importancia que tiene el turismo para Costa Rica. Es nuestra principal fuentes de divisas. Hasta ahora genera 110.000 empleos directos (entre quienes trabajan en servicios turísticos) y alrededor de 340.000 indirectos, que incluyen a todos los que, de una forma u otra, proveen de bienes y servicios a los hoteles, operadores receptivos, agencias de alquiler de vehículos, transportistas, etc. Gracias al interés de una gran cantidad de visitantes por nuestros recursos naturales, los ingresos que generan han estimulado la conservación. Y la actividad combina tanto a grandes cadenas hoteleras como a una multiplicidad de micro-, pequeñas y medianas empresas, con beneficioso impacto social.
Por todo lo anterior, qué suceda con el turismo debe interesarnos a todos. Y en una carta enviada al ministro Carlos Ricardo Benavides, así como en una presentación que han comenzado a divulgar, los representantes del sector nos alertan, precisamente, sobre los claros beneficios de ratificar el Tratado y los indudables perjuicios de no hacerlo.
Entre sus argumentos de mayor peso hay uno crucial, pero poco comentado hasta ahora: una gran cantidad de los insumos que el sector turístico necesita para trabajar, como aires acondicionados, equipos de restaurantes, vehículos, etc., provienen de Estados Unidos. Actualmente, los impuestos que pagan esos productos por ingresar al país implican un mayor costo para la actividad turística, que, de este modo, pierde competitividad frente a Centroamérica y República Dominicana, que ya tienen en vigencia el Tratado. Si nos quedáramos fuera, hundidos en el NO, esa desventaja competitiva sería permanente, con gravísimos perjuicios. Pero si decimos SÍ, podremos adquirir los insumos a mejores precios, reducir costos y competir mucho mejor. Esto es algo, por cierto, que también incide en una gran cantidad de industrias, porque precisamente el mayor porcentaje de nuestras importaciones de Estados Unidos son insumos y materias primas que, al disminuir su precio con el TLC, reducirán los costos de los productores asentados en nuestro suelo, sobre todo de aquellos que están fuera de zonas francas y, por ende, pagan todos los impuestos.
Otra poderosa razón del sector para el SÍ es que el 45% de quienes ingresan como turistas son estadounidenses, y el 18% del total de visitantes lo hacen por motivo de negocios. Una ratificación del Tratado mejoraría la percepción sobre nuestro país y estimularía más visitas de esos ciudadanos; además, al aumentar las inversiones y el establecimiento de empresas, crecerían los viajes de negocios, todo lo cual implicará un incremento en el turismo. Como contraparte, un rechazo conduciría a una inevitable baja, al conducir a cierto clima de desconfianza entre los estadounidenses y una disminución en los viajeros de negocios, con grave impacto en el empleo.
En cuanto al turismo interno, la posibilidad del aumento en las inversiones y en la cantidad y calidad del empleo que traería el SÍ, permitiría a más familias salir de vacaciones e incidir positivamente en la actividad turística. Un NO, en cambio, implicaría reducción en todas esas variables, para perjuicio de los ciudadanos en general y del turismo en particular.
Por todo lo anterior, los representantes de las 13 organizaciones más importantes del sector, encabezadas por Canatur, han decidido apoyar la ratificación en el referendo, llamar a los ciudadanos a votar e instar a una campaña respetuosa de las instituciones y de los adversarios. Es un mensaje de responsabilidad y apoyo al país, al que damos nuestro reconocimiento.