Se sabe que la mitad de quienes tienen el hábito de fumar mueren prematuramente por enfermedades ligadas con el tabaco, especialmente de tipo cardiovascular y respiratorio. En relación al aparato cardiovascular, triplica la presentación o complicación de las enfermedades cardiovasculares y aumenta en cuatro veces la posibilidad de presentar arteriosclerosis. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica, condición que puede ser fatal, es diez veces más frecuente en fumadores que en no fumadores, y el tabaquismo es probablemente responsable del 90% de las enfermedades respiratorias crónicas y de las muertes atribuidas a enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Es de sobra conocido que el tabaco constituye la primera causa de muerte prevenible en el ámbito mundial.
Aumento en tumores. También, se ha demostrado que incrementa de manera importante la aparición de numerosos tipos de tumores. Aumenta de una manera significativa los tumores de la boca, faringe, laringe, tráquea, bronquios y pulmón.
Es importante consignar el daño producido a un numeroso grupo de la población a través de la exposición pasiva en no fumadores ya que estos también pueden sufrir muchas de las consecuencias ya citadas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los niños y los adolescentes están en alto riesgo de iniciarse en el tabaquismo. Entre los 18 y los 25 años un promedio del 23 al 24 por ciento de los individuos fuma, y se nota un aumento importante en el sexo femenino.
Golpe a presupuestos. El impacto que ocasiona el consumo del tabaco en los presupuestos de salud es tan grande que más de 40 estados de EE. UU. han demandado a la industria del tabaco, con el objeto de recuperar en parte el gasto económico que ha sido destinado al tratamiento de enfermedades relacionadas con el tabaquismo.
Está claramente demostrado que la nicotina produce adicción, llenando todos los criterios para convertirse en una droga que induce a la dependencia. La nicotina ocasiona tolerancia y dependencia física y, cuando se suspende, se producen síntomas de abstinencia que varían en cada persona.
La Academia Nacional de Medicina de Costa Rica, por tanto, desea expresar su firme posición en contra del tabaquismo.