Ireneo, obispo cristiano de Lyon (Francia) ,en el año 180 después de Cristo hacía referencia a una secta llamada "cainitas", creadores de un evangelio falso: "[Los cainitas] dicen que Judas el traidor fue el único que conoció todas las cosas [de la doctrina gnóstica] exactamente, porque solo él entre todos, conoció la verdad para llevar a cabo el misterio de la traición, por la cual quedaron destruidos todos los seres terrenos y celestiales. [Es decir, estos gnósticos creían que Jesús le ordenó a Judas que lo traicionara, aun contra de la voluntad de este discípulo fiel]. Para ello muestran un libro de su invención, que llaman el Evangelio de Judas", Contra los Herejes 1.31.1.
Los siglos pasaron y el 6 de abril del 2006 National Geographic presentó al mundo su descubrimiento e inversión del "Evangelio Prohibido de Judas". Entre los casi 100 evangelios, hechos y epístolas gnósticas hoy en existencia, aparece finalmente una copia física del Evangelio de Judas, y otros dos documentos más que están en proceso de traducción.
No fueron cristianos. Este documento es auténtico pues data del siglo III (220-340 después de Cristo), aunque los cainitas tuvieron auge entre el 130 y el 170 después de Cristo. Esto significa que no lo pudo escribir Judas con su puño y letra, sino que es una fabricación literaria, una reinterpretación de la historia de Judas por parte de una secta gnóstica. Este "evangelio" nunca fue "prohibido" por la iglesia cristiana, pues los cainitas nunca fueron cristianos.
Para el pensamiento gnóstico hay un conocimiento intuitivo que solo unos cuantos elegidos son capaces de recibir y de transmitir a otros elegidos. Judas fue uno de estos elegidos pues Cristo, a cambio de entregarlo, le reveló una verdad. Además, para estos gnósticos el mundo material es perverso, la cárcel del espíritu, y el Dios del Antiguo Testamento, quien no es el dios supremo, aunque si creador pero malvado, y es uno entre los muchos otros dioses. Por tanto, Cristo necesitaba salirse de ese cuerpo que aprisionaba su espíritu y por fin ser liberado, y para ello necesitaba de la ayuda del fiel discípulo Judas. Igualmente los cainitas en su tiempo hablaban de su héroe Caín, quien ayudó a liberar o matar a Abel su hermano. Por tanto, Caín y Judas son héroes de su fe.
Aberrante y no espiritual. Ahora podemos percibir por qué este Evangelio de Judas como los otros escritos gnósticos no son parte de lo que hoy conocemos como la colección de escritos sagrados en la Biblia. Para estos gnósticos, pensar en que Dios se encarnó (tomó un cuerpo humano desde su concepción) en Jesús en una idea aberrante y para nada espiritual, pues Cristo en la tierra se apareció a sus discípulos en forma de niño, y con un cuerpo no físico sino tipo fantasma. Por tanto, pensar en la muerte, resurrección (Jesús tomando de nuevo el cuerpo humano), ascensión, y la segunda de venida de Cristo (aun en su cuerpo humano) son enseñanzas ausentes en sus escritos, pues ellos no creen en estas cosas. Así que las doctrinas de las salvación, redención, perdón de pecados, entre otras que incluyan una espiritualidad en conexión con el cuerpo humano están ausentes de sus enseñanzas. Por tanto, este Evangelio de Judas no fue ni es para la iglesia cristiana.
Necesitamos reconocer que vivimos en una época donde las nuevas generaciones parecen preferir grupos religiosos no institucionalizados, y los cristianos reciben poca formación doctrinal. El pueblo cristiano necesita rescatar su identidad y compartirla. ¿Conoce usted la suya?