El bambú es una planta que pertenece a los zacates gigantes. Pero ocupa uno de los lugares más destacados en el reino vegetal. Los usuarios y defensores del bambú, en el convencimiento que tienen de sus bondades, han desarrollado tal celo que lo han convertido en un culto, al punto que el mundo se divide entre "bambuseros" y "no bambuseros" y los primeros trabajan en la conversión de los segundos. Esta primera impresión puede desilusionar a cualquier "no bambusero" que se acerca con una mente abierta. Pero en realidad, conviene sobreponerse a esta primera impresión.
El Quinto Congreso Internacional del Bambú fue el primer evento de esta índole que se realiza fuera de Asia. Costa Rica fue seleccionada como la sede en vista de que en el país se han dado desarrollos tecnológicos y aplicaciones prácticas que se ubican en la vanguardia mundial. Vinieron más de 300 personas de todos los confines del mundo pagando sus propios costos. Los mejores científicos del mundo en bambú se dieron cita en la capital. Algunas personas con más de 40 años de investigación y varios doctorados honoris causa hicieron sus eruditas presentaciones, pero también arquitectos de renombre internacional, ingenieros forestales, expertos en desarrollo sostenible y toda una gama de especialistas. Sin embargo, escasearon los científicos sociales, particularmente economistas que hayan evaluado el impacto del bambú sobre el desarrollo económico y social ya sea de países completos o de regiones. Pero el seminario incluía a toda la comunidad bambusera, artesanos, músicos, pintores, escultores, industriales, cultivadores, etcétera. En fin, fue una interesante convivencia de las personas más diversas unidas por el interés común alrededor de esta planta que en Oriente se le reconocen simbología y hasta propiedades espirituales.
Labor visionaria. Parte de las conclusiones versaron sobre la forma en que la utilización del bambú en las viviendas de interés social con las tecnologías que se han desarrollado en nuestro país, podrían utilizarse para aliviar los estragos del huracán Mitch en los países de Centroamérica. Estas tecnologías las ha desarrollado Funbambú gracias al trabajo visionario de la arquitecta Ana Cecilia Chaves, hoy reconocido a nivel mundial, incluso forma parte de la directiva del INBAR (el organismo mundial de bambú) y del trabajo del Laboratorio de Materiales y Estructuras de la Universidad de Costa Rica liderado por el Dr. Jorge Gutiérrez que le han dado respaldo científico y técnico. Es así como en materia de desarrollo sostenible Costa Rica cuenta ya con varios centros de excelencia de reconocimiento mundial además de Funbambú como son el INBio y Fundecor (en materia de manejo forestal sostenible).
Un conferencista hindú planteó que el bambú bien podría ser el puente que une la existencia sostenible del pasado con la industrialización insostenible del presente hacia un futuro sostenible. En efecto, debido a las propiedades de fijación de carbono del bambú unido a sus aplicaciones como sustituto del plástico y del acero, su uso extensivo podría contribuir a disminuir la contaminación en el planeta. El uso comercial del bambú en países como Japón es una industria multimillonaria, toda con efectos positivos sobre el ambiente.
Material poético. Las virtudes estéticas del bambú son evidentes. Sus varas derechas y resistentes gracias a su flexibilidad, han sido material preferido de las metáforas de la poesía haiku caracterizada por la unión entre naturaleza y experiencias personales. Pero lo que capturó y cautivó a los participantes en el Seminario fue la Orquesta de Bambú de Japón. Los instrumentos de cuerda, percusión y viento, todos construidos de bambú lograron un efecto mágico en el Teatro Nacional. Las repetidas ovaciones de pie que recibieron los músicos no les permitía abandonar el escenario. Es una música nostálgica producto de esa vibración que solo el bambú puede producir, que introduce una coloración indefinible, pero placentera, gozosa y un conjunto armonioso único. La creación musical expresada con estos instrumentos descubre unas raíces, una lógica estética de la Creación, una vibración sonora imposible de revelar de otra manera. Es alimento espiritual. Quizás los "bambuseros" tengan razón en su gran pasión por esta planta de virtudes utilitarias y estéticas tan nobles.