Editorial

Editorial: Ministro Gabriel Aguilar: mucha pose y poco control

El despliegue mediático de Gabriel Aguilar coincide con un claro desdén por sus mayores responsabilidades. Cuatro hechos recientes ponen de manifiesto serios descuidos de gestión, por los que debe rendir cuentas

La exhibición de reclusos rapados, videos para amenazar con mano dura y otros montajes para proyectar una imagen de fuerza y control contrastan con una sucesión de fallas en las prisiones. El ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, responde con medidas posteriores a los incidentes, pero siguen pendientes explicaciones sobre la prevención y la supervisión.
La exhibición de reclusos rapados, videos para amenazar con mano dura y otros montajes para proyectar una imagen de fuerza y control contrastan con una sucesión de fallas en las prisiones. El ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, responde con medidas posteriores a los incidentes, pero siguen pendientes explicaciones sobre la prevención y la supervisión. Jose Cordero

Durante los últimos meses, sobre todo en semanas recientes, el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar, ha desplegado una serie de montajes mediáticos para proyectar una imagen de fuerza, control, decisión y “mano dura”. Los ha acompañado con muestras de prepotencia y hasta crueldad. En algunas ocasiones, el despliegue ha sido individual; en otras, parte de puestas en escena más amplias del Ejecutivo.

Sin embargo, junto a esa ofensiva simbólica, una serie de hechos tangibles han puesto de manifiesto otra realidad. Revela un escaso control sobre el desempeño del sistema penitenciario, opacas cadenas de mando, falta de medidas preventivas y actuaciones reactivas cuando ya los daños han ocurrido.

Su despliegue mediático y propagandístico ha tenido varios episodios. Van desde la exhibición de maniquíes con los nuevos uniformes penitenciarios, el 1.° de julio, hasta la ostentosa inauguración, el 14 de este mes, de los primeros dos módulos del Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (Cacco). En ambos casos, estuvo acompañado por la presidenta Laura Fernández y altos funcionarios de gobierno.

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