Columnistas

El ‘videoclip’ de la cárcel y la política del espectáculo

Frente a las cámaras, el ministro de Justicia agrede, increpa, reta y amenaza a quienes nada pueden hacer, porque están tras las rejas. Al final, música a lo Rambo y el título ‘Los jachudos van directo al CACCO’

Eduardo Ulibarri Bilbao, periodista, analista y exdirector de La Nación
Eduardo Ulibarri Bilbao, periodista, analista y exdirector de La Nación Eduardo Ulibarri

El jerarca de Justicia, todo de negro, protegido por guardas armados y acompañado por cámaras, irrumpe en la cárcel de Puntarenas para interpretar un videoclip que circulará en redes. En un entorno sombrío, agrede, increpa, reta y amenaza a quienes nada pueden hacer, porque están tras las rejas. Al final, música a lo Rambo y el título “Los jachudos van directo al CACCO” (la anunciada “megacárcel”), junto al logo del Ministerio, para que nadie dude del carácter oficial.

Es la humillación del otro como presunta lección de disciplina; la reducción de seres humanos a la condición de objetos; el desdén por la dignidad para proyectar firmeza; la crueldad trocada en móvil de acción; la proclamación pública del rencor para captar adeptos. En fin, la degradación extrema: de los reos, sin duda, pero también del ministro.

Quisiera creer que tan deleznable espectáculo fue producto de una aberración singular del funcionario. Sin embargo, me temo que es una representación extrema, pero consecuente, de dos rasgos clave del quehacer político oficialista:

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌