Editorial

Editorial: Liderazgo legislativo en seguridad

La Asamblea ha aprobado varios proyectos de ley esenciales para afrontar la crisis de inseguridad. Ha existido no solo compromiso, sino también liderazgo legislativo en seguridad, el que se ha reflejado en un conjunto de leyes necesarias para ampliar y mejorar el repertorio de herramientas contra la delincuencia

Seguridad Costa Rica y Rodrigo Arias
Seguridad Costa Rica y Rodrigo Arias Canva/La Nación

La renuncia del presidente Rodrigo Chaves a asumir a plenitud sus responsabilidades en seguridad ciudadana es, por decir lo menos, decepcionante. Su negativa a ser parte activa en la coordinación de los tres poderes de la República para afrontar integralmente ese alarmante desafío nacional, debilita la capacidad del Estado –y la sociedad como un todo— para combatir la delincuencia. A ello nos referimos en nuestro editorial del domingo 16. Tan deleznable actitud contrasta con el liderazgo desplegado en la materia por la Asamblea Legislativa.

Jamás podrán los diputados llenar los vacíos del Ejecutivo, porque a este corresponden mandatos insustituibles de prevención, vigilancia y acción, mediante la Fuerza Pública y otras instancias bajo su control. Pero sí pueden ser, y han sido, determinantes para impulsar una serie de proyectos de ley que mejoran las capacidades de las autoridades de policía (tanto represiva como de investigación), la Fiscalía y los tribunales para actuar frente a los delincuentes. También han sido esenciales para dotarlos de mejores, aunque siempre insuficientes, recursos.

Los presidentes de los tres poderes se reunieron por primera vez el 16 de marzo de 2023, en la Corte Suprema de Justicia, gracias a una invitación del jerarca legislativo, Rodrigo Arias. Allí se acordó la formación de una mesa tripartita para impulsar proyectos prioritarios. Su encuentro inicial fue el 20 de marzo; su primer fruto, acordar la vía rápida a una reforma a la Ley sobre el Crimen Organizado, para crear una jurisdicción especializada en la materia, que entró en vigencia tras la aprobación en segundo debate, el 29 de mayo siguiente.

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