Editorial

Editorial: Deficiente reacción del AyA

La dolorosa lección de Tibás, Guadalupe y Moravia no debe pasar sin consecuencias, tanto disciplinarias, si caben, como de revisión de los procedimientos y medidas de seguridad

Los 107 vecinos de Tibás, Moravia y Goicoechea que están sin agua desde el pasado miércoles, siguen este lunes 29 de enero sin poder tomar agua del tubo, según confirma Acueductos y Alcantarillados (AyA).
El AyA actuó cuando el clamor de los vecinos no pudo ser ignorado y la prensa comenzó a formular preguntas. Cortesía AyA

La contaminación con hidrocarburos del agua consumida por unos 200.000 usuarios en Goicoechea, Moravia y Tibás puso de relieve la carencia de protocolos de respuesta rápida en el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA). Eric Bogantes Cabezas, regulador general de los servicios públicos, condenó la reacción inicial de la entidad porque en los primeros dos días de la emergencia “prácticamente” negó la contaminación pese a la insistencia de los consumidores.

En circunstancias como estas, los afectados llaman a las autoridades para informar del desperfecto o preguntar sobre sus causas. Varias llamadas desde diversas localidades de los tres cantones debieron ser tomadas en serio de inmediato para desencadenar una respuesta eficaz. La comunicación con los afectados debió ser una de las primeras acciones.

El AyA actuó cuando el clamor de los vecinos no pudo ser ignorado y la prensa comenzó a formular preguntas. Un funcionario había informado de “olor a diésel” en el ambiente, aunque no lo detectó en el agua. En las proximidades de una planta del AyA, la investigación debió ser más profunda, sobre todo si el olor fue tan significativo como para consignarlo con detalle en la bitácora.

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