“Se tiene claro por parte de esta Contraloría General (de la República, de Costa Rica, C.G.R.) que el daño provocado al ambiente es de muy difícil reparación, sino imposible”, declara la C.G.R. en sus alegatos, que presentó bajo el expediente N.° 09-001545-1027-CA, en el contencioso que inició contra el propio Estado.
Lógico que, transcurridos más de 16 años, desde que se le hicieron las prevenciones al Hotel Las Palmas, por supuestas infracciones ambientales, la naturaleza, siempre sabia, se ha adaptado a las condiciones actuales y en el sitio existe todo un ecosistema en pleno funcionamiento, formando un complejo hábitat donde conviven, tortugas de agua dulce, aves pescadoras, peces y hasta caimanes y por supuesto una gran cantidad de especies menores.
Extremismo. Los extremistas y la C. G. R. quieren que todo sea devuelto al estado que tenía hace 16 años. ¿Cómo si la misma Contraloría y sus asesores ambientales aceptaron que es imposible? No les importa ingresar en un ecosistema tan frágil, para destruir la infraestructura que con muchos años de esfuerzo y poco dinero, logró construir su propietario; ni que tanto la maquinaria como los escombros, destruyan el medio ambiente; como los arrecifes de coral, que se verán irremediablemente afectados por los residuos químicos, que las lluvias y los canales llevarán hasta ellos.
¿Acaso el Hotel Las Palmas, durante los últimos 16 años, no ha operado satisfactoriamente? Esto se comprueba porque a pesar de una draconiana persecución por parte de distintos entes gubernamentales para tratar de comprobar algún tipo de daño ambiental, no lo han logrado.
Zonas protegidas y ecoturismo. Por el contrario, la playa y mar que se ubica frente a sus instalaciones, ¿no tienen la bandera azul, que se entrega a las playas mejor conservadas? Los arrecifes y los corales que se ubican frente al hotel, ¿no rebosan acaso de vida y es una de las zonas preferidas por los amantes del buceo a pulmón o scuba diving?
La cuestionada ampliación de los canales, que han existido siempre, ¿no forma ahora un complejo hábitat donde conviven gran cantidad de especies? ¿No les consta a todos los lugareños y entes gubernamentales que la morfología costera ha cambiado incontable cantidad de veces, debido a factores naturales?
Pero a los extremistas en realidad no les importa el medio ambiente; lo que realmente les importa es entorpecer cualquier tipo de desarrollo.
Esto, a pesar de que, desde el principio, el objetivo de crear zonas protegidas, como los refugios de vida silvestres mixtos, era el de favorecer a las comunidades por medio del desarrollo sostenible, entre ellos, el ecoturismo.