Aceptando la idea platónica del médico óptimo, ciertamente uno que encarna cabalmente ese ideal es el Doctor Longino Soto Pacheco. Graduado en México, regresó al país a cumplir su misión con espíritu visionario.
En el extranjero se especializó en cruciales cirugías. Lo conocí en los albores de 1949 cuando ingresó a la Caja Costarricense de Seguro Social. Cirujano modelo en el Hospital México, ahora se jubila a los 60 años de trabajar. El vacío en esa institución que ama, para la cual laboró sin fatiga, apesadumbra.
Inició los trasplantes del corazón, formando médicos de primera categoría, que han realizado 6.600 cirugías a corazón abierto; el Doctor Soto Pacheco lleva más de 46.000 operaciones en el terreno de la seguridad social.
Luego del agotador trabajo, es justo tiempo de descanso. Mas este vital médico que ha experimentado todos los errores en la Caja, y comprende y sufre las amarguras e injusticias cometidas contra la seguridad social, debe seguir bregando. De él dependen muchos costarricenses que lo necesitan día a día, noche a noche.
Jubilado, su vasta experiencia no debe relegarse al olvido.
La Caja está en crisis, pronta a desaparecer. Nació en fuerte conflicto generacional y político; morirá impulsando la insurrección : salvémosla.