Aunque los candidatos a la Presidencia de la República en líneas generales coincidieran en el reconocimiento de la gravedad de los problemas nacionales y aun en los medios de solución, sería necesario conocer las diferencias de sus respectivos enfoques programáticos pues de otra manera podría pensarse que bastaría que triunfase cualquiera, en cuyo caso no habría necesidad de cavilar mucho.
En efecto, por las características de la propaganda, tal parece que los diferentes candidatos coinciden en la necesidad de incrementar la seguridad, corregir los males de la educación y atacar la creciente pobreza; que todos concuerdan en que la impunidad, la corrupción y el engaño nos conducen al despeñadero; que todos asienten en que nos subdesarrollamos rápida y sostenidamente por el desastre de las carreteras, la injusta distribución de la riqueza y la falta empleo y pujanza empresarial; y que todos marcarán la diferencia con respecto al pésimo Gobierno actual y los desgobiernos anteriores.
Falta concordancia. Pero las diferencias entre los diversos partidos y candidatos comienzan a destacarse si se examinan los respectivos diagnósticos y soluciones; por ejemplo, sus posiciones en el asunto de la empresa estatal, en vista de las dificultades crónicas del INS, el ICE, la CCSS y Recope.
Empieza por discutirse si estas dificultades proceden de una mala gerencia, una corrupción burocrática sindical, la voracidad insaciable del Gobierno o las barreras de un interés privado interesado en destruir esas instituciones y alzarse con ellas.
Sin embargo, ninguno parece concordar en que se trata de un asunto que debe enderezarse recurriendo a medidas extremas. La propuesta más radical con respecto a Recope, por ejemplo, consiste en la necesidad de transformarla en lo que es: una empresa importadora de productos petroquímicos elaborados, puesto que no hay manera de hacer de ella una refinadora medianamente aceptable.
No obstante el peculiar proceso de privatización que ha ensayado el INS -mediante la entrega de parte de sus ganancias a las oficinas privadas de sus propios agentes-, no parece que nadie haya de desesperarse por defender su exuberante monopolio. La CCSS, junto con la Universidad de Costa Rica, son las instituciones públicas más apreciadas por los costarricenses, de modo que cualquier atentado contra ellas constituiría un ataque directo a la salud y las oportunidades de superación profesional y cultural del pueblo. Sin embargo, como toda institución humana, su propio cuidado demanda correcciones oportunas y constantes.
Por su parte, la banca nacional ha resistido con éxito la competencia de la banca privada y se ha beneficiado en el proceso.
Botón de muestra. En cuanto a lo que aquí se entiende por reforma estatal, se trata básicamente de la descentralización. Según parece no habremos de sufrir un Gobierno central gigantesco, burocrático, corrupto e ineficiente, sino 81 magníficos pequeños gobiernos municipales. Pero, como en toda aventura se corre el riego de hacer las cosas según la inveterada costumbre, en cambio podríamos tener 81 gobiernitos a lo PUSC-PLN o lo que ha sido el botón de muestra de otros partidos en esta lamentable Asamblea Legislativa.
Si por alguna razón o sinrazón se dificulta la confrontación “en vivo” entre los diversos candidatos, otro modo de recabar información para medir las diferencias de virtud y calibre políticos de los partidos, sus líderes y sus cúpulas, consiste en recurrir a la comparación de la coherencia teórica, la viabilidad de las proposiciones prácticas y aun de las virtudes gramaticales y estéticas de sus respectivos programas (accesibles en versiones electrónicas; v. g. , las de La Nación Digital ). Allí observaremos cuáles proceden del apuro, o bien, como la Convocatoria a la ciudadanía , programa de gobierno del PAC, es fruto esmerado de laboriosos años por parte de algunos de los mejores hombres y mujeres de la ciudad, el campo y la academia.