En 1906, durante una cena anual de periodistas, el entonces presidente de Estados Unidos, Teodoro Roosevelt, comparó a los reporteros investigativos de la época con el personaje de una novela del predicador puritano John Bunyan, quien se niega a recibir una corona celestial porque prefiere rastrillar el suelo en busca de inmundicias.
Molesto, pero a la vez claro en la necesidad de este tipo de labor, Roosevelt aseguró que estos periodistas emulaban a este “rastrillador de estiércol”, que se rehúsa a ver todo lo que es elevado en la vida y fija su atención solo en lo que es vil y degradante: “Hay inmundicia en el suelo y esta debe ser raspada con el rastrillo; existen tiempos y lugares donde este trabajo es el más importante de todos los que se pueden realizar…”.
Denuncia de la corrupción. En la historia son varios los casos en los que la prensa ha logrado, por medio de sus periodistas investigativos, denunciar la corrupción de los gobiernos e incluso obligar a presidentes de la república a dejar sus cargos, tal como sucedió en la década de 1970 con Richard Nixon.
En Costa Rica, en 1986, La Nación dio una de sus primeras muestras de lo que el periodismo investigativo puede lograr, al denunciar lo que llamó el exdirector de ese diario Eduardo Ulibarri “El mundo subterráneo del narcotráfico”.
Revelaciones estremecedoras. Dieciocho años después, gracias al esfuerzo de un equipo valiente de periodistas y al apoyo de una empresa que reconoce el valor del periodismo investigativo y su aporte a la democracia, Costa Rica se estremece ante revelaciones que nos hacen deshacernos de todos los mitos que hemos vivido en nuestra “democracia centenaria”.
Ha sido la prensa, particularmente La Nación, la que ha develado una forma de hacer política y gobierno que posiblemente seguiría oculta tras los dobles discursos y las personalidades “respetables”.
Sin duda la labor de La Nación, a la que se han sumado, aportando nuevos elementos, Telenoticias y Noticias Repretel, es una clara contribución a la democracia, pues con sus revelaciones nos ha ofrecido un mecanismo valioso para vigilar el desempeño de las instituciones democráticas.
Ejerciendo como un cuarto poder, su labor favorece al rendimiento de cuentas mediante la vigilancia del funcionamiento de las instituciones, sean estas de gobierno o sociedades anónimas.
Equipo armador. Desde abril y hasta la fecha los tres periodistas del equipo de investigación, Giannina Segninni, Mauricio Herrera y Ernesto Rivera, han trabajado como verdaderos armadores de rompecabezas, juntando piezas desperdigadas para juntarlas y mostrarnos cómo funcionan algunos sectores de nuestro país.
Así pues, la investigación periodística en Costa Rica debe continuar y fortalecerse para que los ciudadanos nos mantengamos informados y para que la élite política entienda que en el país existe una prensa independiente, comprometida con la verdad, plenamente decidida a desenmarañar lo incorrecto y a demandar de las autoridades las enmiendas que sean necesarias.