Columnistas

Impostores: la mentira como forma de vida

Nuestras sociedades están llenas de sepulcros blanqueados que han hecho de la predicación de la virtud el incienso para disimular sus miasmas interiores

(FILES) In this file photo taken on June 25, 1996 Jean-Claude Romand, accused of the murder of his parents, his wife and children, attends his trial in the courthouse of Bourg-en-Bresse. - The application for parole of Jean-Claude Romand, sentenced to life in 1996 for the murder of his parents, his wife and children, will be examined on appeal on April 25, 2018. (Photo by PHILIPPE DESMAZES / AFP)
(FILES) In this file photo taken on June 25, 1996 Jean-Claude Romand, accused of the murder of his parents, his wife and children, attends his trial in the courthouse of Bourg-en-Bresse. - The application for parole of Jean-Claude Romand, sentenced to life in 1996 for the murder of his parents, his wife and children, will be examined on appeal on April 25, 2018. (Photo by PHILIPPE DESMAZES / AFP) PHILIPPE DESMAZES
Foto de archivo del 25 de junio de 1996. Jean Claude Romand, acusado de asesinar a sus padres, su esposa y sus dos hijos, declara en una audiencia en las cortes judiciales. (PHILIPPE DESMAZES/AFP)

Cuando, el 9 de enero de 1993, Jean Claude Romand le destrozó el cráneo a su esposa con un rodillo de cocina y mató con un rifle a sus hijos de 7 y 5 años, para luego trasladarse a la casa de sus padres y hacer lo mismo con ellos, quiso así evitar que se enteraran de que él era un fraude y que desde 1976 los había engañado a todos.

Para quien vive de la mentira, al punto de que esta es la base misma sobre la que se ha construido su identidad, la verdad es una amenaza tan aterradora que incluso el más atroz de los crímenes puede parecer preferible a enfrentarla.

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