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Tal vez la polarización mundial tiene una raíz psicológica

La salvación del mundo depende de la transformación del individuo, porque cada persona que asume su propia oscuridad reduce la necesidad de proyectarla violentamente en otros

Grupo de personas (sus siluetas) y sus sombras proyectadas
Cuando una sociedad proyecta su sombra, necesita un “enemigo” externo en el cual depositar aquello que no quiere reconocer. (Imagen con fines ilustrativos). Shutterstock
Grupo de personas (sus siluetas) y sus sombras proyectadas
Cuando una sociedad proyecta su sombra, necesita un “enemigo” externo en el cual depositar aquello que no quiere reconocer. (Imagen con fines ilustrativos). (Shutterstock/Imagen)

Hay algo inquietante en el clima geopolítico actual. Polarización extrema, liderazgos autoritarios, discursos cargados de miedo, resentimiento y exclusión. Conflictos que escalan con rapidez. La sensación de que el mundo está reaccionando desde un lugar más primitivo que reflexivo.

Si lo miramos a través de los lentes de Carl Jung, quizás no estemos simplemente ante una crisis política. Tal vez estemos frente a nuestra sombra colectiva.

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