Columnistas

Sueños rotos

No me explico cómo Pablo Milanés pudo después convertirse en trovador afecto al régimen

Murió un juglar que nos enseñó un breve espacio para vivir. Debió haber sido duro ver morir sus sueños antes que él. Pablo Milanés volvió a creer incluso después de haber sido condenado en su juventud a trabajos forzados por el terrible crimen de atreverse a pensar diferente. ¿Qué tan diferente? Nunca supimos. En las Unidades Militares de Apoyo a la Producción se podía caer de muchas formas. Si eras homosexual, si tratabas de salir de la isla, si eras disidente, si alguien en tu barrio o en tu escuela te había puesto el ojo, si, en fin, tus maneras contrariaban lo “políticamente correcto”.








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