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Si Trump no es tonto, ¿cómo calificarlo?

Parece que Trump y su gente no comprenden que lo que ocurre en el patio ajeno afecta lo que ocurre en su casa. Lo grave aquí es que el patio ajeno es el mundo completo: somos una sociedad global

Reducción de ayuda a USAID por decisión de Trump
Reducción de ayuda a USAID por decisión de Trump Canva-LN

He escuchado, con alguna frecuencia, que Donald Trump no es tonto, que es un tipo astuto, que tiene formas disruptivas de los estilos tradicionales de la política de alto alcance, y que es capaz de mover los hilos de la conversación, local y global, hacia donde a él y a sus colaboradores cercanos les interesa.

En poco más de un mes, ha sacudido las esferas local y mundial con su avalancha de órdenes ejecutivas, de todos los colores, sabores, aromas y alcances. Ha disparado como con escopeta y hacia todas las direcciones.

Múltiples expertos en el análisis de la política internacional y la economía –evidentemente, no seguidores suyos–, coinciden en que sus decisiones en política internacional son arranques irracionales carentes de todo sentido en la alta política y la diplomacia. Lo mismo sobre sus arrojos respecto a una guerra comercial contra casi todo el mundo, pero en especial contra China, que muchos han calificado como la más estúpida de la historia. Quizá, víctima del sesgo de confirmación, no logro encontrar argumentos bien fundamentados esgrimidos por actores de alta credibilidad, contrarios a esas afirmaciones.

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