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Riteve, ruta 27 y puerto Caldera

El país atraviesa una coyuntura especial en cuanto a las concesiones de obra pública. Está en posibilidad de renegociar tres de ellas: Riteve, ruta 27 y puerto Caldera.

La primera es porque el contrato vence el mes entrante. Esto obliga al gobierno a ver de qué manera continúa brindando el servicio de inspección técnica vehicular. Puede negociar con el mismo operador para que continúe bajo nuevas condiciones o hacer un nuevo concurso para escoger otro u otros operadores.

En los otros dos casos quedan nueve y cinco años, respectivamente, para que venzan los plazos de las concesiones. Pero desde ya hay enormes problemas de saturación de los servicios, que requieren obras de infraestructura para ampliar sus capacidades. Las presas de vehículos en la 27 y de barcos, en Caldera, originan un sobrecosto para el país que se traslada a todos los ciudadanos, usemos los servicios de dichas concesiones o no.

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