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Reflexiones de verano sobre el papel de la mentira en la política

Aunque ese arte del engaño es más viejo que la maña de pedir fiado, hoy muchas personas siguen yéndose de pollo con las narrativas políticas

Foto de Jorge Vargas Cullell, columnista de La Nación de Costa Rica
Jorge Vargas Cullell, sociólogo, director del Programa Estado de la Nación Mayela López, fotógrafa de La Nación

La política es, en parte, el arte del engaño. Encubrir los verdaderos objetivos buscados, emitir señales confusas sobre las estrategias y tácticas que realmente se aplicarán, usar retórica grandilocuente para atribuir altos valores a decisiones y acciones propias que no fueron inspiradas en ellos y, por supuesto, deslegitimar la moralidad y propósitos de adversarios y enemigos. Todo ello es consustancial a la lucha por el poder, la esencia de la política, recursos empleados desde tiempos inmemoriales para mejorar las probabilidades de éxito de lo que sea que un líder o una élite política ande buscando y para confundir a los demás, de manera que su resistencia sea débil o ineficaz.

Y, aunque ese arte del engaño es más viejo que la maña de pedir fiado, hoy muchas personas siguen yéndose de pollo con las narrativas políticas. Creen en lo que oyen a pie juntillas. No aprenden de la historia. Quizá es así no porque crean en la sinceridad u honestidad de un líder, sino porque les gusta lo que les dice; se ajusta a lo que ya creían desde antes. A eso, los expertos lo llaman sesgo de confirmación. Y este sesgo es importante, pues permite a muchos, incluso, apoyar a líderes cuestionables con el argumento de que son servidores imperfectos de una causa superior.

Por eso, estudiar las palabras es indispensable para analizar procesos y eventos políticos. Pero hay que entender que son una arena más de las luchas por el poder que ocurren en cualquier ámbito de la vida social, desde una organización o empresa hasta una sociedad entera o en las relaciones internacionales. No hay que aceptarlas como si fueran definitivas, sino ponerlas a la par de los gestos, acciones y consecuencias observadas para entender cuánto revelan o encubren sobre una situación.

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