Columnistas

Celebremos el premio, pero no nos durmamos en los laureles

En los últimos años nuestro empuje conservacionista se ha venido debilitando

El duque y la duquesa de Cambridge en la ceremonia de premiación del galardón Earthshot. Foto: AFP
El príncipe Guillermo de Inglaterra y The Royal Foundation entregarán a Costa Rica unos ¢863 millones. (JUSTIN TALLIS/AFP)

Hace pocos días nuestro país ganó el premio mundial Earthshot en la categoría proteger y restaurar la naturaleza. Es una excelente noticia y un reconocimiento merecido por nuestra trayectoria en materia de recuperación y preservación de bosques. Algo de lo cual alegrarse en momentos de tanta incertidumbre. De paso, Costa Rica ganó poco más de ¢860 millones, una suma que cae muy bien. Cuando nos la entreguen, ojalá la plata no caiga en el limbo de la «caja única» del Estado.

A Costa Rica se la distinguió por su programa de Pago por Servicios Ambientales (PSA), que remunera a propietarios de bosques por preservarlos. Desde finales del siglo pasado, este programa ha logrado conservar cientos de miles de hectáreas. Sin embargo, en términos más generales, se galardonó al país porque, mientras en casi todo el mundo se experimenta una acelerada deforestación, aquí más bien hemos recuperado cobertura boscosa.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌