Columnistas

Perspectivas: Tiempos de prudencia

Vamos a necesitar nuevos planes Marshall y renovados Bretton Woods para restaurar la capacidad adquisitiva universal.

Velia Govaere
Velia Govaere

El coronavirus impuso una exigencia ética: la vida antes que otra consideración. Nuestro gobierno no vaciló. El país lo apoyó. En esta hora cero, siento orgullo patrio por la hidalguía demostrada. Pero sus decisiones paralizaron la actividad productiva. Se imponía respaldo estatal para paliar sus impactos en el tejido empresarial, proteger empleo y auxiliar a sectores vulnerables. Con todo y las secuelas fiscales, también exigía sostener capacidades adquisitivas hasta donde se pudiera. Todo golpe adicional a la demanda asfixiará más la máquina productiva. Por eso, hay que ser cuidadoso con medidas que disminuyan ingresos. No es de recibo singularizar sectores. Tampoco lo es aprovechar la crisis para presionar por modelos de Estado que las urnas no han avalado.

Cuando la tormenta amaine, el país quedará en cuidados intensivos, con grietas estructurales agravadas. Se impondrá enfrentar consecuencias y ojalá se vea en ese día más allá de lo hacendario, sin fórmulas simplistas ni epítetos. Necesitaremos un nuevo contrato social, pero por la vía costarricense de respeto, paz social y sufragio. Serán tiempos para mejorar gobernanza, optimizar eficiencia, eliminar duplicidades, cerrar entidades obsoletas y, sí, repensar el Estado empresario. Pero hoy no estamos ahí. Todo a su tiempo (Eclesiastés 3.1).

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