Columnistas

¿Para qué queremos seguir siendo una nación independiente?

Preparémonos para una andanada de discursos patrióticos, en fila india y sin parar, como los villancicos en Navidad

(Rafael Pacheco Granados)

Preparémonos. Llegó setiembre, mes de la patria y, de feria, en este 2021, mes del bicentenario de la independencia, o sea, setiembre al cuadrado. Preparémonos, pues, para una andanada de discursos patrióticos, en fila india y sin parar, como los villancicos de Navidad que, sin pausa, ponen los comercios durante todo el día durante los meses de fin de año.

Se vienen las voces engoladas, los discursos cargados de adjetivos y las disquisiciones sobre el futuro de la patria. Sospecho que habrá pocos podios para tanta elocuencia. No faltarán las inevitables alusiones a los «abuelos» sabios, comprensivos y tolerantes que supieron, con gran armonía, legarnos esa sociedad democrática, pacífica, verde e innovadora que somos hoy. ¿O hay quien lo dude? Y si la historia real, la de carne y hueso, no fue así, pues peor para ella, que no andamos para estar haciendo olas.

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