Columnistas

Página quince: Volver al futuro

El trasfondo universal de lo que se juega en las primarias demócratas y la trascendencia del supermartes.

Velia Govaere
Velia Govaere

Si sobrepasa nuestras expectativas el avance de ciencia y tecnología, al unísono nos embiste, también, el contraste de realidades políticas estancadas. El futuro tecnológico es ya elemento disruptivo de la cotidianidad. Pero ideas rancias y políticas trasnochadas igualmente asaltan insolentes nuestra vida diaria.

Lo pasmoso no es que pasado y futuro cohabiten en tiempo y espacio. Eso siempre ocurre. Lo peligroso es que ambos extremos sean, simultáneamente, dominantes y no poder anticipar si esas discrepancias se resolverán para bien. Discordancias semejantes acarrearon hecatombe en un pasado no tan lejano.

De la misma forma, en el plano moral, la cultura humana ha tenido progresos inauditos. Florecen derechos de la mujer y la niñez, la tolerancia ideológica hace bandera, crece el respeto por la diversidad y un ajuste histórico de cuentas con la discriminación toma por asalto, cada día, castillos de fanatismo fariseo y santurrón.

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