Columnistas

Página quince: La paradoja del impuesto a las transferencias

El tributo traba el sector financiero, genera una crisis sistémica y causa fuga de ahorros y caída del valor de los títulos de Hacienda

Edgar Robles
Edgar Robles

El gobierno propone, como parte del nuevo paquete de impuestos de cara a la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), una tasa del 0,3 % a las transferencias bancarias.

Con más ligereza que profundidad, el Ministerio de Hacienda dice que no tendrá una afectación importante en la actividad económica por su carácter temporal (solo cuatro años) y por ser un “porcentaje bajo”.

En este artículo no hablaré sobre los efectos negativos de este impuesto para la bancarización, la cual se prevé que se reduzca debido al incremento del uso de efectivo y, con ello, la trazabilidad de las transacciones de dudosa procedencia, así como la disminución en la recaudación del IVA y renta, por el incremento en la economía informal.

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