Los gobernantes, como casi todos lo hacen, piensan primero cuanto van a decir y luego, fríamente, lo hacen. El presidente de Estados Unidos tiene a su pueblo acostumbrado a esperar, casi siempre, sus infundios, como si fuesen verdades. Le es usual emplear el binomio verdad-mentira y, mañana, mentira-verdad.
El primero, sea para un debido despido o reemplazo de funcionario, sea hombre o mujer. El binomio mentira-verdad lo emplea para engañar y mantenerse vigente en la memoria del televidente o del lector. Descubierto el que sea, inmediatamente le achaca la divulgación noticiosa al periodista o al medio respectivo. Seguidamente, los exhibe en público y él sale airoso.
Si se analiza su estilo político, es fácil descubrir su patraña: se trata de un ególatra y autócrata dispuesto a mantenerse en el poder y dispuesto a difundir la vieja idea de América para los americanos, y, así, crear un populismo, una cacería de votos y un supremacismo odioso.
Después, le toca el turno a su obsesión: el empequeñecimiento del país, reducido a su imagen, siempre opuesto a la migración, reducto del “sueño americano”. Esto motiva su persecución de migrantes en una planta de carnes de Misisipi.
O sea, la inesperada separación familiar: los hijos nacidos en Estados Unidos se quedan y sus padres indocumentados se van para su país. Muchos de ellos se encuentran entre los 157 millones de hispanoparlantes, pero para este gobernante estadounidense es más importante ponerle freno a la migración.
Es tal su obsesión, que olvida que el prestigio estadounidense como nación le viene gracias a las distintas capas de migrantes que le han impreso al país trabajo y desarrollo científico y tecnológico, económico, cultural y artístico.
Es lamentable el abandono de niños hijos de migrantes y encerrados en un edificio como animales y carentes de lo más elemental para medio vivir. Además, prosigue su obsesión: odio a los negros y el levantamiento de un muro fronterizo contra migrantes, tal vez una primavera democrática cure su obsesión.
Vivimos mejor nosotros: sin división de razas y siempre sirviendo a nuestros hermanos con tolerancia y paz.
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El autor es abogado.