Columnistas

Página quince: El asesinato de todas las Evas

En la época nómada, aquende y allende los mares, el mundo parió al asesino de hoy: el patriarcado.

Guiselly Mora
Guiselly Mora

Eva y las miles de mujeres asesinadas como ella tuvieron la desdicha de toparse en el camino con un personaje de ese gran sector alimentado con una sobredosis de ideología basada en un sujeto soberano, que ve como bagatela a la otra mitad de la sociedad: las mujeres.

A esos hombres, de acuerdo con Carl Gustav Jung, les falta la integración del arquetipo del anima o aspecto femenino interno y, por tanto, el resultado es una personalidad desigual y su comportamiento será despiadado e insensible.

El alimento asesino comenzó a ingerirse cuando la sociedad silenció a las mujeres y las expulsó de la historia; cuando empezó a representarlas con imágenes oprobiosas y malintencionadas en los llamados Viejo y Nuevo Mundo.

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