Columnistas

Página quince: Cuando los virus se vuelven políticos

Las redes sociales dan origen a ‘infodemias’ de noticias falsas y rumores que amenazan la salud pública.

Decana de la Escuela Blavatnik de Gobierno en la Universidad de Oxford.
© Project Syndicate 1995–2019
Decana de la Escuela Blavatnik de Gobierno en la Universidad de Oxford. © Project Syndicate 1995–2019

OXFORD– Antes de que el coronavirus apareciera, un informe de la Organización Mundial de la Salud advertía que el mundo no estaba preparado para una “pandemia respiratoria virulenta y de rápida propagación” cuyo saldo rondaría entre 50 millones y 80 millones de personas, causar pánico e inestabilidad y afectar seriamente el comercio y la economía mundial.

La experiencia de los últimos 200 años ha demostrado que solo si los gobiernos toman medidas coordinadas entre sí se responde con eficacia a una pandemia así, e incluso, entonces, solo con la confianza y el apoyo de sus ciudadanos. Esto apunta a tres retos que enfrentan los líderes políticos en la lucha contra el nuevo coronavirus, conocido ahora como covid-19.

El primer reto es que los políticos tienen que optar entre parecer decididos o adoptar medidas basadas en la ciencia que exigen detalladas explicaciones a un público escéptico. Por ejemplo, en varios países como la India, Nigeria, Japón y Estados Unidos se han instituido controles de temperatura altamente visibles para todos los pasajeros que lleguen a sus aeropuertos. Pero los viajeros con fiebre pueden ocultarla usando medicamentos antipiréticos.

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