Columnistas

Nicoya y su mundo de madera

En su nuevo libro Alexander Jiménez desborda el simple registro de lo construido hace ya entre 70 y 100 años

Una de las muchas fotografías de la arquitectura de Nicoya que aparecen en el libro "Las formas de la madera: casas, escuelas e iglesias de Nicoya". Cortesía de Alexander Jiménez

Todavía recuerdo con emoción aquel recorrido corto y único por el río que parte a Budapest en dos y al que tuve la suerte de llegar gracias a una repentina alineación de los astros en una tarde-noche ya lejana.

Para mi asombro, poco después de embarcar, el recorrido se llenó de luz, melodías y poemas. La ciudad se convirtió en algo sorprendente. Desde el río, las lámparas de la pequeña embarcación alumbraron trozos de su historia, contornos de calles y edificios: esa síntesis de tiempos y estructuras dibujó de repente la visión de un pueblo, un espíritu, una gente.

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