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Nicolás Maduro, atrapado en su jaula de fieras

La sospecha se ha instalado en la atmósfera de despachos y oficinas. En el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, en la Dirección General de Contrainteligencia Militar, en la Policía Nacional Bolivariana. Todos sospechan de todos

Nicolás Maduro, gobernante de Venezuela
Nicolás Maduro está atrapado en su propio búnker, rodeado por guardaespaldas que vigilan sus movimientos. Shutterstock
Nicolás Maduro, gobernante de Venezuela
Caracas,,Venezuela;,April,20,2023:,Venezuelan,President,Nicolás,Maduro,Participates Nicolás Maduro está atrapado en su propio búnker, rodeado por guardaespaldas que vigilan sus movimientos. (Shutterstock/Foto)

A esta hora, Nicolás Maduro Moros vigila a Diosdado Cabello. Vigila a Vladimir Padrino. Vigila a los hermanos Rodríguez. Pero no es el único que vigila: Cabello vigila a Maduro, a Padrino López y a los Rodríguez. Padrino López, por su parte, los vigila a todos y vigila a Johan Hernández Lárez y Domingo Hernández Lárez, feroces y temidos generales: el primero, comandante general del Ejército; el segundo, comandante estratégico operacional de las Fuerzas Armadas. Hermanos que tienen bajo su mando las armas y los soldados de la narcodictadura.

Se espían unos a otros. Estudian los movimientos y palabras de cada quien. El estado de sospecha no termina en los nombres que he mencionado hasta aquí. Se extiende hacia los colaboradores y subordinados, civiles o militares.

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