Columnistas

Militarizar la Policía no hará más segura a Costa Rica

La introducción de lógicas y simbologías castrenses distancia a la Fuerza Pública de la comunidad y conlleva el riesgo de derivas autoritarias

La Reforma, visita de Rodrigo Chaves
02/05/2025 San Rafael de Alajuela. El presidente de la República, Rodrigo Chaves, visitó el Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero Castro, más conocido como La Reforma. En medio de gran despliegue policial que incluyó la Policía Penitenciaria, Fuerza Pública, Unidad Especial de Intervención y la Unidad Canina, el mandatario hizo un rápido recorrido por las instalaciones acompañado por los ministros de Seguridad Pública, Mario Zamora y de Justicia y Paz, Gerald Campos. Al principio, aunque solo como para que se notara su presencia, estuvo la diputada Pilar Cisneros. Foto: Rafael Pacheco Granados Rafael Pacheco Granados
La Reforma, visita de Rodrigo Chaves
No necesitamos coroneles ni tenientes, sino policías inteligentes y honestos, afirma el autor de este artículo. Foto de mayo de 2025, durante una visita del entonces presidente, Rodrigo Chaves, al centro penitenciario La Reforma. (Rafael Pacheco Granados/Rafael Pacheco Granados)

La restauración de los grados militares en la Policía nos lleva a una discusión de fondo sobre la naturaleza de la Fuerza Pública y la seguridad ciudadana.

La abolición del ejército descarta la presencia de armamento militar –tanques, aviones y barcos de guerra–, aunque admite la organización de fuerzas militares por razones de defensa de la nación y del Estado. Esto es seguridad nacional stricto sensu, lo que no debe confundirse con la seguridad ciudadana.

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