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Mi experiencia con el alzhéimer

El alzhéimer tocó las puertas de mi casa y llegué a la conclusión de que no es una discapacidad del alma

OP_FERNANDOZAMORA
OP_FERNANDOZAMORA

El alzhéimer tocó las puertas de mi casa. Mi padre, uno de los hombres que por su aguda inteligencia, acendrado carácter y conquistas profesionales aprendí a admirar con especial devoción, empezó a padecerlo recientemente.

En palabras de la Dra. Zoe Lewis, experta en la materia, pese a que se libra una batalla mundial contra la enfermedad, las causas no están del todo claras. La edad avanzada es el principal factor de riesgo conocido y, por la experiencia familiar, creo que la genética debe desempeñar algún papel en el asunto, pues su madre, antes de morir de cáncer, mostraba signos del padecimiento.

El primer síntoma que detectamos en mi papá fue la alteración de su memoria a corto plazo, lagunas mentales sobre lo que había ejecutado momentos antes, desorientaciones en lugares familiares o acerca de cosas cotidianas y olvidos de lo que hacía y cuándo lo hacía.

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