Columnistas

Mi estrategia fue ignorar el techo; mi feminismo, seguir adelante

De un salto, pasé de cuestionar mi valor a enfocarme en mi contribución, y eso es lo que me ha permitido quedarme y poder crecer como profesional

María José Durán, la primera costarricense que cursa un doctorado en Bioingeniería en el MIT, en trabajo de laboratorio
María José Durán, la primera costarricense que cursa un doctorado en Bioingeniería en el MIT, en trabajo de laboratorio Cortesía: María José Durán
Evento del Día de la Mujer en Silicon Valley en el que participó María José Durán, primera costarricense que cursa un doctorado en Bioingeniería en el MIT.
Una noche, en Silicon Valley, María José Durán organizó un evento por el Día Internacional de las Mujeres, en el que reunió a empresarias, inversionistas y académicas para construir juntas una red de apoyo profesional. (Cortesía: María José Durán/Cortesía: María José Durán)

Han sido muchas las ocasiones en las que, en la mitad de una reunión, volteo a ver y soy la única mujer, o la única latina en la sala. Lo noto en cómo se ocupan los espacios, en quién decide o en quién da por sentado que pertenece. Y es exactamente ahí cuando me doy cuenta de que haber luchado por mi sueño no fue solo un acto de ambición. También fue un acto feminista.

Si usted está en el colegio preguntándose si la ciencia o la ingeniería son para usted, en la universidad sintiéndose fuera de lugar, o en la industria dudando de si quedarse: este artículo es para usted. No vengo a hablarle de lo difícil que es el camino. Vengo a contarle que el lograrlo no está en esperar que el mundo cambie, sino en cambiar cómo usted ve el mundo.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌