Columnistas

Los peruanos entre dos males

Si las encuestas aciertan, Pedro Castillo ganará. Creo, sin gran convencimiento, que será lo peor

Eduardo Ulibarri, mascarilla
Eduardo Ulibarri, mascarilla

La frase debe leerse como fuerte admonición. «Quienes invierten a largo plazo ignoran la política bajo su propio riesgo», escribió el sobrio y respetado diario Financial Times en su editorial del jueves 3 de junio. Se refiere a las elecciones del domingo en Perú, pero puede trasladarse a otros países y a matices más amplios: la necesidad de considerar variables múltiples al tratar situaciones complejas; por ejemplo, no solo el impacto en abstracto de las decisiones, sino también su viabilidad y efectos sobre el conjunto del sistema.

Perú fue una estrella económica durante varios años: alto crecimiento, estabilidad, baja deuda y disminución de la pobreza. Pero los beneficios permearon poco más allá de este indicador. El inepto manejo de la pandemia complicó más el cuadro. En paralelo, el sistema político se volvió disfuncional. Colapsó el modelo de partidos, hubo cuatro presidentes en igual número de años y, tras los 18 candidatos en la primera vuelta, los electores deberán escoger entre dos males: Pedro Castillo y Keiko Fujimori.

Ninguno tiene capacidad ni credibilidad para ejercer la presidencia. Castillo nunca ha ocupado un cargo político, solo sindical. Con un mensaje de izquierda dura, su fama surgió tras dirigir una huelga de educadores. La impopular Keiko, hija del notoriamente perverso expresidente Alberto Fujimori, preso por corrupción, e investigada ella por lo mismo, solo puede ofrecer un poco de estabilidad. Sin embargo, sus antecedentes no garantizan nada; tampoco quienes la rodean.

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